El delineador puede modificar visualmente la forma de los ojos cuando se aplica con una técnica adecuada. La creadora de contenido de YouTube Laura Martínez Make Up explicó cómo trabajar la línea de agua y el contorno de los ojos para conseguir una mirada más profunda y alargada, especialmente cuando se busca evitar que el maquillaje genere un efecto excesivamente cerrado.
De acuerdo con un video en su canal de YouTube, uno de los puntos principales es no considerar que el delineador negro reduce necesariamente el tamaño del ojo.
La creadora de contenido señaló que una línea negra aplicada de forma aislada puede acotar visualmente el espacio, pero aseveró que el resultado cambia cuando se incorpora difuminado y transiciones de color.
¿Cómo aplicar delineador después de los 50 para elevar la mirada?
Martínez recomendó comenzar delineado el ojo con un lápiz cremoso que permita trabajar el producto antes de que se fije. La línea negra debe mantenerse intensa cerca de las pestañas, mientras que hacia el exterior debe difuminarse progresivamente con tonos marrones hasta aproximarse al color de la piel.
Según explicó, esta transición evita un contraste abrupto y permite crear una apariencia más suave. También aconsejó que la zona exterior se debe de delinear con mayor amplitud que la interior.
En ojos más redondeados, propuso llevar el trazo exterior de manera ligeramente más recta para favorecer visualmente una forma almendrada.
La maquilladora también indicó que el trabajo debe guardar cierta continuidad entre el párpado superior y la zona inferior. Su recomendación es aplicar delineador y difuminarlo también debajo del ojo, incorporando posteriormente una transición marrón.
“Todo lo que ahumo, todo lo que genero una transición, lo hago más grande”, afirmó durante la explicación.
Delineador negro y línea de agua: qué efecto puede producir
La creadora distinguió entre aplicar únicamente una línea negra en la línea de agua y construir un maquillaje alrededor de ella. En el primer caso, explicó que el espacio puede percibirse más cerrado, sobre todo si el ojo es pequeño o está más junto.
En cambio, al combinar el delineado con sombras, máscara y transiciones, el efecto puede ser diferente.
Martínez también relacionó la elección del negro con el contraste general del rostro. En personas de alto contraste, sostuvo que un delineado intenso podía integrarse con otros rasgos, mientras que en rostros de bajo contraste un marrón podía resultar visualmente más suave.
En su demostración, concluyó que el delineado negro no hizo que uno de sus ojos pareciera claramente más pequeños, aunque sí modificó su percepción: uno se veía más profundo y alargado, mientras el otro parecía más redondeado.
APC