En redes sociales se ha vuelto viral una técnica de limpieza que aprovecha las cáscaras de papa y el bicarbonato de sodio, dos ingredientes que muchas personas tienen en casa y que prometen facilitar algunas tareas cotidianas del hogar.
Si has visto este truco y quieres saber si realmente funciona, en Milenio te explicamos cómo se prepara esta mezcla, cuál es la forma correcta de utilizarla y para qué sirve dentro de las labores de limpieza doméstica.
¿Para qué sirve?
Las cáscaras de papa, combinadas con bicarbonato de sodio, se utilizan como un limpiador casero que ayuda a desprender con facilidad la grasa, suciedad y residuos adheridos en ollas, sartenes y otros utensilios de cocina.
Esta mezcla también es recomendada para aprovechar los residuos orgánicos antes de desecharlos, convirtiéndolos en una alternativa económica y sustentable.
Aunque se trata de un remedio casero muy popular en redes sociales, su eficacia también depende del tipo de superficie y del nivel de suciedad, por lo que no te recomendamos usarlo como único limpiador, sino como un complemento o apoyo al uso diario.
¿Cómo hacerlo?
Preparar esta mezcla es sencillo y solo requiere ingredientes que normalmente ya están en casa y que usas después de haber preparado un alimento que necesita de papas. Una vez lista, puede aplicarse directamente sobre las superficies que deseas limpiar.
Ingredientes
- Cáscaras de 2 o 3 papas
- 1 cucharada de bicarbonato de sodio
- 1 taza de agua
- Licuadora
Paso a paso
- Lava bien las cáscaras de papa para retirar cualquier resto de tierra.
- Colócalas en la licuadora junto con la taza de agua.
- Agrega la cucharada de bicarbonato de sodio.
- Licúa hasta obtener una mezcla homogénea.
- Si lo prefieres, cuela el líquido para retirar los trozos más grandes.
- Aplica la preparación sobre la superficie que deseas limpiar con ayuda de una esponja o un paño.
- Frota suavemente y enjuaga con agua limpia al terminar.
¿Por qué funciona?
La cáscara de papa contiene almidón, un compuesto que puede ayudar a desprender residuos y suciedad ligera de algunas superficies.
Al combinarse con el bicarbonato de sodio, conocido por su ligera acción abrasiva y su capacidad para neutralizar olores, la mezcla puede facilitar la limpieza de grasa y restos adheridos, especialmente en utensilios de cocina.
Sin embargo, es importante destacar que no sustituye a los productos desinfectantes cuando se requiere eliminar microorganismos.
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