El té de jengibre con cúrcuma es una de esas infusiones mágicas que reconfortan el cuerpo desde el primer trago.
Ambas raíces son súper populares en el mundo de los remedios caseros, y no es para menos, porque cuando se juntan crean una bomba de propiedades beneficiosas para tu cuerpo; esto es todo lo que necesitas saber.
¿Qué ingredientes lleva el té de jengibre con cúrcuma?
Es la típica bebida que preparas cuando sientes que te va a dar un resfriado, cuando comiste un poquito pesado o simplemente cuando quieres consentirte en una tarde lluviosa o fría.
Aunque al principio el sabor de estas dos raíces puede sentirse un poco fuerte o terroso si no estás acostumbrado, el toque de limón y un hilito de miel ayudarán a que quede perfecto, súper balanceado y muy agradable de tomar.
Prepararlo en casa no tiene mayor ciencia y te toma literalmente diez minutos; con un par de pedacitos de raíz fresca y un par de ingredientes básicos de la despensa vas a lograr una infusión riquísima.
Además, hay un truquito clave con la pimienta negra que cambia por completo la jugada para aprovechar al máximo esta bebida. Consigue tus raíces, pon la ollita en la estufa y quédate que te contamos cómo hacerlo paso a paso.
- 2 tazas de agua limpia
- 1 trozo mediano de raíz de jengibre fresco
- 1 trozo mediano de raíz de cúrcuma fresca (o 1 cucharadita si la usas en polvo)
- 1 pizca muy pequeña de pimienta negra molida (es el secreto para activar la cúrcuma)
- El jugo fresco de medio limón
- 1 cucharada de miel de abeja o tu endulzante favorito
¿Cuál es la manera correcta de preparar té de jengibre con cúrcuma?
- Toma los pedacitos de jengibre y cúrcuma, lávalos muy bien bajo el chorro de agua y retírales la piel rascando suavemente con la orilla de una cuchara. Córtalos en rodajas delgadas para que suelten todo su jugo fácilmente.
- Vierte las dos tazas de agua en una ollita pequeña y llévala a la estufa a fuego medio-alto hasta que empiece a soltar las primeras burbujas de hervor.
- Agrega las rodajas de jengibre, la cúrcuma y esa pizca de pimienta negra molida al agua hirviendo.
- Baja la flama de la estufa al mínimo, tapa la ollita y deja que todo hierva a fuego lento durante unos 10 o 12 minutos. Vas a ver cómo el agua se va pintando de un tono amarillo dorado bien brillante.
- Apaga el fuego y deja reposar la infusión tapada durante unos 3 minutos más para que los sabores se asienten bien.
- Sirve la bebida pasando el líquido por un colador para atrapar los trozos de raíz y vertiéndolo directo en tu taza favorita.
- Exprime el jugo de medio limón, agrega la cucharada de miel de abeja, mezcla bien con una cucharita para disolver y disfrútalo bien calientito.
KVS