Crear un pequeño rincón verde pensado especialmente para consentir a tu gato es uno de los mejores regalos que puedes hacerle para que no salga de casa.
A los felinos les fascina explorar texturas, morder hojitas frescas y curiosear entre la naturaleza, por lo que tener su propio espacio verde estimula su curiosidad y rompe por completo con la rutina diaria de estar encerrados.
¿Cómo le hago un jardín interior a mi gatito?
Además de ser un excelente elemento decorativo que llena de vida cualquier rincón de tu hogar, este tipo de proyectos funciona como un centro de entretenimiento natural para tu querido minino.
Al ofrecerle variedad de olores y plantas que pueda tocar con total libertad, satisfaces su instinto de exploración mientras evitas que termine mordiendo tus macetas o metiéndose en problemas con otras especies que no son aptas para él al salir a la calle.
Lo mejor de todo es que armar este oasis gatuno es sumamente sencillo, económico y no requiere que seas un experto en botánica o en carpintería.
Con sólo elegir los materiales correctos, asegurarte de usar opciones completamente seguras para su salud y dedicarle unos pocos minutos de armado, tendrás listo un espacio increíble. así como seguro, en donde tu compañero pasará horas oliendo, jugando y relajándose.
- 1 macetón de madera
- Tierra de hojas orgánica (sin fertilizantes ni químicos)
- 1 paquete de semillas de trigo, avena o cebada
- 1 maceta pequeña con planta de catnip
- 1 maceta pequeña con planta de cinta (malamadre)
- Piedras grandes de río (para dar peso a la base)
- 1 atomizador con agua
- Un par de juguetes de tela o ratoncitos para colocar entre las plantas
Jardín interior para gatos: paso a paso
- Coloca un par de piedras grandes en el fondo de tu macetón amplio. Esto ayuda a que el recipiente gane peso para que no se voltee cuando tu gato decida recargarse o explorar con fuerza.
- Vierte la tierra de hojas orgánica dentro del recipiente hasta cubrir unos tres cuartos de su capacidad, asegurándote de desbaratar cualquier terrón grande con tus manos para que quede suelta.
- Haz dos huecos en los extremos del macetón y acomoda la planta de catnip y la de cinta retirándolas de sus macetas originales. Cubre sus raíces con suficiente tierra y presiona suavemente alrededor para dejarlas firmes.
- En el espacio libre del centro, esparce una capa abundante de semillas de trigo o avena sobre la tierra. Cubre las semillas con una capa muy delgada de sustrato, apenas lo suficiente para taparlas ligeramente.
- Usa el atomizador para rociar agua de forma uniforme sobre todo el proyecto hasta que la tierra se note húmeda, evitando inundar o encharcar el contenedor.
- Coloca el macetón cerca de un ventanal o en una zona bien iluminada de la casa que esté al alcance directo de tu gato a cualquier hora del día.
- Rocía agua diariamente sobre la zona de las semillas. En unos cinco a siete días verás brotar un pasto verde y fresco listo para que tu mascota comience a disfrutar de su nuevo parque privado.
KVS