El tatuaje llegó a la vida de Alan Gutiérrez cuando tenía 16 años. Comenzó a llenar de tinta los cuerpos ajenos y, con tiempo y dedicación, se convirtió en un referente del realismo dentro de esta expresión artística.
Pero después de años de trabajar sobre la piel de otros sintió que necesitaba un espacio para dar rienda suelta a sus ideas, sin estar subordinado a los deseos de alguien más. Eso lo llevó, en 2020, en los albores de la pandemia, a desarrollar su faceta pictórica bajo el nombre de Galan Project.
"La pintura surge por la libertad que ofrece. Un tatuador trabaja para un cliente, ofrece un servicio; si me dices que haga un pulpo, va a ser a tu manera porque es tu cuerpo. Y la pintura surge para romper con esa manera de trabajar: en el lienzo puedes hacer lo que se te pegue la gana, lo que te haga sentir bien", dice Alan a MILENIO con motivo de su primera exposición individual, NaDa eN ReaLiDaD IMpoRta.
NaDa eN ReaLiDaD IMpoRta, una filosofía
El título de la primera exposición individual de Alan no es un juego tipográfico ni una frase provocadora. Es una manera sencilla de resumir su filosofía: crear sin detenerse ante el 'qué dirán'.
Por eso su objetivo va más allá de la creación: aspira a despertar la sed creativa en los demás. "Lo más importante para mí es inspirar a las nuevas generaciones para que consuman más arte, que se eduquen con eso".
"La frase es un 'Hazlo, que las críticas y comentarios malos pasan'. Pinta, tatúa, dedícate a lo que te apasiona porque lo demás sale sobrando".
Llegar a esa conclusión le tomó tiempo. Cuando comenzó Galan Project ni siquiera tenía claro cuál sería su visión. Sus primeras piezas eran una exploración entre el pop art y la caricatura.
Pronto, esos primeros trazos chocaron con una realidad conocida por cualquiera que comparte su trabajo en internet: los comentarios.
"Al principio, pegaba en el ego", admire. Afortunadamente, mantuvo su tesón.
Hoy, Gutiérrez entiende que exponer algo siempre implica vulnerabilidad, sobre todo en un contexto latinoamericano donde el arte sigue siendo distante para muchas personas.
"Tienes que tener mucho valor para presentar tu arte ante el mundo. En Latinoamérica no estamos muy letrados en el arte y mucha gente no conecta con él porque simplemente no lo conoce".
Ser una esponja y ser auténtico
Admirador de pintores como Georg Baselitz y Philip Guston, Gutiérrez afirma que un artista no se forma únicamente frente al caballete, sino en todo aquello que consume: libros, música, series, paisajes, charlas.
"No puedes ser una persona cerrada", dice, convencido de que un artista "completo" debe ser como "una esponja".
Por eso escucha desde música clásica hasta reguetón, y observa con interés a quienes exponen en museos o llenan de graffiti las calles.
"Después de un viaje a finales del 2025, hice un cuadro. En enero se lo enseñé a mi galerista, Carlos Posada, y me dijo: 'Se nota el viaje que hiciste los últimos meses: has visto más cosas, has platicado con más artistas, has visto más culturas'".
Gutiérrez insiste que el arte tiene mayor sentido cuando nace de la honestidad. Por eso procura mantenerse al margen de la coyuntura política, convencido de que un creativo debe responder primero a sí mismo y no a las expectativas del público.
"Cuando eres pintor y te metes a ese tema, ya no pintas para ti, sino para tratar de agradar a la gente... En el momento en que un músico escribe una canción pensando que le guste al público, está fallando".
Más que perseguir la aprobación, el pintor mexicano busca que cada obra contenga "un pedacito" de quien es.
"Inspirar a la gente"
El universo creativo de Alan también está construido a partir de su círculo cercano: habla con entusiasmo de su amigo, el cineasta Aaron Realzola; de Emilio, fundador del club Cinco Doce, y de Daniel Escárcega, tatuador.
Dice que los tres comparten algo que admira profundamente: la claridad de sus objetivos y la disciplina para convertirlos en realidad.
Esa idea atraviesa también NaDa eN ReaLiDaD IMpoRta, muestra que reúne obras realizadas desde el nacimiento de Galan Project, en 2020, hasta piezas terminadas hace apenas unos días.
Se inaugura este sábado 11 de julio en la Galería Eclipse (261 de la calle Colima, en la colonia Roma Norte), y más que presentar una colección de pinturas, busca abrir una conversación sobre el proceso creativo y el diálogo allá de los lienzos. "Vamos a estar con la mejor actitud. Que conozcan mi arte, charlar; vamos a hablar de política o música".
"Estoy abierto a todo, porque creo que es importante que la gente conozca a los artistas y así entiendes por qué pintan lo que pintan y el mensaje que dan", comenta Alan e insiste en su cruzada: "Inspirar a la gente a que haga las cosas, con los medios que tenga".
hc