Antonio Gamoneda había visitado FIL en 2010 cuando el invitado fue Castilla y León. En esta ocasión la poeta y traductora Jeannete Clariond realizó una entrañable, concisa y franca introducción, según dijo. Habló de su poesía, de su perspectiva de la vida y de su forma de escribir. La lectura de algunos de las notas que portaba fue de baja intensidad, los asistentes debieron poner mucha atención a su voz, pues la pronunciación y los problemas de audio entorpecieron su atenta escucha.
“Dueño de una voz sólida, afianzada en la certidumbre del vivir y del morir, del ir y venir de inexistencia en inexistencia, Antonio Gamoneda, prisionero de sí mismo, nos entrega en este volumen tres poemarios unidos por una sola preocupación: la humilde certeza del no saber que sólo los grandes reconocen y que aquí el poeta expresa con gran altura aferrado a la orilla del abismo…” Es lo que se lee en la nota de la editorial, sobre el libro “La prisión transparente” de la que Jeannete es directora.
Al término de la sesión sólo algunas personas se retiraron del salón, la mayoría se quedó a hacer fila para saludarlo o firmar los libros que acababan de adquirir. Antonio se mostró seguro y abierto con el público que incluso con la premura del tiempo continuo leyendo y atendiendo.
El viernes 2 de diciembre, Gamoneda regresará al Salón de la Poesía de la FIL para mantener un “conversatorio poético” con el poeta guatemalteco de la etnia maya k’iche Humberto Ak’Abal. Y su libro más reciente “Prisión Transparente” también puede adquirirse.
MC