A través de la novela 'A la sombra de un árbol muerto”, la escritora mexicana Mónica Rojas explora por medio de un hilo conductor familiar el mito de la Revolución Mexicana, en episodios antes, en 1873 y después, a través de las pláticas su abuela materna, donde encontró los espacios en blanco de la historia oficial y de los traumas que parecen colarse en la genética cuando las condiciones sociales lo incentivan.
“Viene de un espacio muy auténtico. Cuando la literatura se escribe desde un dolor, desde una obsesión, desde algo que sacude el pulso vital del autor, o del escritor, la sustancia va a ser honesta. Creo que si tienen algo los personajes de ‘Bajo la sombra de un árbol muerto’ es eso, que dentro de la condición humana terminan haciendo lo que pueden con lo que tienen, como es habitual. De pronto los personajes que son buenos, muy buenos, malos, muy malos resultan ser irreales. En este caso la intención viene de una exploración de la condición humana, que es muy inherente a esta servidora, porque es y ha sido mi manera de convivir con toda la cosmovisión de lo que podemos entender como lo mexicano”.
Además, se refirió la crítica de la condición biológica de la mujer es la premisa para cuestionar los roles de género desde hace siglos, también la dictadura del juicio social, y en la primera parte de la novela, se impregna a los otros episodios temporalmente posteriores.
Mitos de la Revolución Mexicana
“Una de las intenciones era como poner sobre la mesa el mito, el mito de la soldadera, el mito de Pancho Villa, el mito de Zapata, el mito de la Revolución misma, creo que ha sido un episodio de la historia mexicana un tanto manoseado, si me permites la palabra. Y en ese sentido, termina siendo reinterpretado a conveniencia”.
La universalidad del interior es una de las características de la narrativa de Mónica Rojas, esas historias que nacen más del silencio que de las palabras, y se oculta de la historia nacional y de las familias que viven en esas épocas.
dahh.