“​Carmen es el símbolo de la libertad”: Gaëlle Arquez

La mezzosoprano francesa y el tenor mexicano Arturo Chacón-Cruz hablan de la versión que la directora Bárbara Lluch presentó en el Festival Paax sobre la ópera clásica de Bizet.

La obra dará una función en El Escorial, en España. (Quimera Photo)
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Por décadas, Carmen ha sido presentada como la historia de una mujer seductora cuya libertad conduce inevitablemente a la tragedia. La nueva producción que inauguró la programación operística del Festival Paax GNP propone una lectura radicalmente distinta: Carmen deja de ser la femme fatale que durante décadas construyó la tradición escénica para convertirse en una mujer cuya única “falta” es ejercer su libertad.

Bajo la dirección escénica de Bárbara Lluch, esta versión convierte el asesinato de Carmen en una reflexión sobre la violencia de género, la radicalización masculina alimentada por los algoritmos y la manera en que las redes sociales amplifican discursos de odio que siguen teniendo consecuencias en el mundo real, “ella puede ser tú, puedo ser yo, puede ser cualquier mujer que vaya a verla”, dijo Lluch a MILENIO.

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La directora explicó que el punto de partida de Carmen. The Reel Story fue claro desde que volvió al original, quería desprenderse de las lecturas tradicionales que mostraban a Carmen únicamente como una mujer seductora, “se ha convertido en una mujer que no existe, una mujer que no es real. La que nunca miente es ella. Él miente como un bellaco. Ella le dice claramente: ‘esto no funciona, ya no te quiero’, y él la mata porque quien está enfermo es él”.

Para Lluch, el objetivo era desplazar el foco hacia don José y evidenciar los mecanismos que construyen a un agresor. La propuesta —que luego de Paax tendrá su estreno en España con una presentación en El Escorial— conserva íntegra la música de Georges Bizet, pero traslada la acción a un universo dominado por teléfonos móviles, algoritmos, redes sociales y plataformas digitales. Las pantallas proyectan el contenido que consumen los personajes.

Mientras Carmen mantiene una vida cotidiana, don José se sumerge progresivamente en comunidades virtuales donde la misoginia y la violencia se normalizan hasta conducirlo a la tragedia. Esta lectura se inspira en fenómenos contemporáneos documentados sobre violencia de género. Para la mezzosoprano francesa Gaëlle Arquez, una de las intérpretes de Carmen más reconocidas, esa actualización resignifica completamente al personaje.

“He interpretado Carmen muchas veces, pero Bárbara tenía propuestas muy interesantes al incorporar la tecnología y las redes sociales, lo que hace que la historia se sienta muy realista y contemporánea. Es algo que podría pasarle a cualquier persona”, explicó la cantante sobre los retos que enfrentó con esta nueva versión que se aleja del estereotipo de la mujer manipuladora y en el que ella encuentra un símbolo de resistencia.

“Para mí, Carmen es el símbolo de la libertad. Pero también plantea una pregunta: ¿qué significa ser libre como mujer? Lo realmente interesante es cómo sobrevivir, cómo invertir las relaciones de poder. Lo que no me gusta es pensar que Carmen es sólo una víctima. Es una mujer que toma decisiones y actúa conforme a ellas”, agregó sobre el personaje que ha interpretado por años y que hoy toma otra perspectiva.

Arquez explicó que internet se ha convertido en un espacio donde el anonimato facilita nuevas formas de agresión: “Las redes sociales son un arma porque las personas están escondidas detrás de una computadora o de un teléfono para hacer lo que quieran. Como madre quiero despertar a las personas. Si tuviera un deseo sería que alguien salga pensando: ‘siento un poco de Carmen dentro de mí, quiero luchar por mis derechos’”.

La influencia de las redes

En el otro extremo de la historia, el tenor mexicano Arturo Chacón-Cruz encontró el mayor reto de su carrera al construir un don José que deja de ser únicamente un hombre celoso para convertirse en el resultado de un proceso de radicalización: “He interpretado este papel en 17 producciones diferentes y cada vez ha sido distinto. Cuando Bárbara me presentó esta propuesta tan moderna, con todo este tema del teléfono y de cómo la tecnología te va guiando, me pareció muy interesante”.

Interpretar a un agresor implicó un ejercicio emocional complejo, “es muy difícil, sobre todo siendo padre, esposo, hijo y hermano”, dijo el cantante. “Lo más importante para mí es concentrarme en el mensaje que quiero transmitir. Pienso en mi hijo, que tiene 15 años, y en que vea esta obra. No quiero que termine así”.

Para Chacón-Cruz, el mayor acierto de esta lectura consiste en mostrar que la violencia no surge de manera espontánea, “ahora buscamos mostrar a un hombre vulnerable, aparentemente bueno y cómo puede corromperse con tanta facilidad. Quiero que el público vea cómo las redes sociales pueden influenciarte. No es que puedan hacerlo: lo hacen. Los algoritmos son muy inteligentes y siempre encuentran la manera”.
Carmen ha sido presentada como la historia de una mujer seductora cuya libertad conduce inevitablemente a la tragedia. (Quimera Photo)

Más allá de la actualización tecnológica, la producción mantiene intacto el conflicto esencial concebido por Bizet: el enfrentamiento entre la libertad individual y la necesidad de posesión. La diferencia es que ahora esa violencia encuentra nuevas herramientas para expandirse. Lluch dijo que el teatro no puede permanecer ajeno a esa conversación, “todo el teatro es político. Lo que sí elijo es el punto de vista desde el que cuento las historias”.

La directora recordó que durante los ensayos ocurrió un feminicidio que sacudió profundamente al equipo artístico y terminó confirmando que la historia de Carmen sigue siendo dolorosamente vigente, “resuena muchísimo con la realidad” y por ello su importancia de llegar al Festival Paax, donde esa realidad dejó de ser un subtexto para ocupar el centro del escenario.

Esta Carmen no busca provocar por su modernidad ni por el uso de pantallas o redes sociales. Su revolución consiste en cambiar la pregunta que el público se hace al salir del teatro: ya no se trata de cuestionar quién era Carmen, sino de preguntarse por qué, siglo y medio después de que Bizet escribió esta ópera, seguimos viendo cómo tantas mujeres son asesinadas por ejercer el derecho más básico de todos: decidir sobre su propia vida.

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BSMM

  • Ivett Salgado Méndez
  • ivett.salgado.mendez@gmail.com
  • Periodista y conductora de entretenimiento, con más de 15 años de experiencia. Durante la última década mi especialidad ha sido el cine, en combinación con la producción de televisión.

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