La poetisa peruana Carmen Ollé (1947) se presentó anoche en el Salón de Poesía, en donde leyó una serie de poemas de su libro Noches de Adrenalina, publicado en 1981 y distribuido en la FIL por Petirrojo.
Al iniciar su intervención, hizo una aclaración diciendo que su poesía está inscrita en el rubro de “Poesía escrita por mujeres”, que se refiere a las mujeres que escriben desde otro ángulo social.
Una poesía de nostalgia por este mundo que se desvanece poco a poco, que contiene un grado de ironía hacia los esquemas sociales del capitalismo: “las mujeres confiamos mucho en las cremas”.
Además, sus poemas se refieren a una experiencia erótica mutilada por la sociedad y a la fugacidad de las cosas, como el viaje de un día y una noche que hizo a Praga con una amiga en donde comieron en el café Kafka, del que dijo que su amiga “tómo muchas fotos y todas se velaron; sólo quedó este poema”, el cual pasó a leer de inmediato.
Uno de los versos que podrían mostrarnos claramente su visión de la vida: “Una elegante silla rota está en el recibidor”.
GPE