La crítica: Teatro: Apresan titiriteros en Madrid /Y II

Algún lector ha tomado a noticia inventada mi colaboración de la semana pasada y lo he remitido a las notas que circularon en los diarios españoles.

Por lo pronto, los títeres siguen presos…
La crítica
México /

Algún lector ha tomado a noticia inventada mi colaboración de la semana pasada y lo he remitido a las notas que circularon en los diarios españoles. Y es que, aunque parezca de risa loca, han metido a la cárcel, se les ha sacado y se les sigue proceso judicial a dos elementos de la compañía Títeres desde Abajo por hacer una obra de teatro. Ese hecho solito, en la segunda década del siglo XXI, parece efectivamente un chiste muy mal contado de la época franquista, en que no era tan gracioso. La anécdota de la obra de teatro La Bruja y Don Cristóbal está referida la semana pasada, pero los interesados pueden leerla en http://granada.cnt.es/content/comunicado-de-la-cnt-ait-de-granada-respecto-la-detención-de-los-integrantes-de-"t%C3%ADteres.

Lo grave del asunto es que se les pretende juzgar prácticamente por terrorismo en su modalidad de incitación cuando, me parece, justo criticaban en la obra la fabricación de pruebas en las que elementos del Estado español han incurrido cuando necesitan un chivo expiatorio de terrorismo.

Raúl García Pérez y Alfonso Lázaro de la Fuente son los miembros de la compañía granadina a quienes, a pesar de habérseles otorgado libertad, se les aplican medidas cautelares exageradas que la justicia española no aplica a criminales de mayor calado. Se les retiró el pasaporte para que no escapen del país y tienen que presentarse todos los días a firmar por su libertad provisional, amén de no haberse levantado los cargos por los que se seguirá un proceso. Por lo pronto, los títeres siguen presos... Es decir, incautados.

Mientras esto ocurre en Madrid, en Pamplona la Asociación Española de Abogados Cristianos continúa con la querella criminal que ha interpuesto meses atrás contra el artista visual Abel Azcona, que en una exposición formó la palabra PEDERASTIA con hostias de consagrar.

El espíritu del generalísimo Franco vuelve a cabalgar en la península ibérica, y a mí me preocupa que las fuerzas más retrógradas de la derecha mexicana hagan eco de ello. Actualmente sonaría no solo raro sino hasta impensable que una obra artística sea censurada en nuestro país, pero lo mismo podríamos decir de la "progre" España. La desmemoria es una mala compañía y no debemos olvidar, por ejemplo, los casos de censura que el ahora detenido Serrano Limón y otros ultras emprendieron contra artistas como Jesusa Rodríguez cuando escenificara El concilio del amor, de Oskar Panizza, hace poco más de dos décadas. No vaya a ser que el bálsamo que el papa Francisco vino a obsequiar a estas tierras se convierta, en la cabeza de algunos, en envalentonamiento idólatra.

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