“‘Koljós’ es un libro anclado al duelo”: Emmanuel Carrère

El escritor francés ofreció una conferencia previa a su participación en el Festival CulturaUNAM 2026.

Se presentará este 9 de octubre a las 12:00 horas en la Sala Miguel Covarrubias de la UNAM. (Foto: Octavio Hoyos)
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

Emmanuel Carrère está entrando a la vejez con una mezcla de “serenidad y espanto”. A sus 68 años, el escritor francés dice que Koljós (Anagrama, 2026), su nuevo libro, le permitió “apaciguar” un conflicto familiar y sobrellevar el “duelo anclado” por la muerte de sus padres. Lo que, paradójicamente, resultó en una obra “bastante feliz”.

Pero esa tranquilidad personal se enfrenta a inquietudes externas, como el avance de la inteligencia artificial y el debilitamiento de las democracias. Fenómenos de un “desmoronamiento” a gran escala. “Mi pesimismo es grande”, admitió el autor durante la conferencia previa a su presentación en el Festival CulturaUNAM 2026.

Te recomendamos
John Malkovich quiere ser Fernando Vidal Olmos

En Koljós, Carrère vuelve a mirar hacia su historia familiar —como lo hizo en Una novela rusa (2007)— a partir de la muerte de su madre, Hélène, en 2023. Toma como punto de partida el funeral de Estado para ella que encabezó el presidente Emmanuel Macron para emprender un viaje a sus raíces, que también recorre la historia de Rusia y Europa durante los siglos XX y XXI.

“Es un libro anclado al duelo, pero paradójicamente no en un verdadero dolor. Me parece que la tristeza por la muerte de mis padres encontró lugar con una especie de serenidad y alegría”.

Para este ejercicio de memoria, el autor acudió a las investigaciones genealógicas de su padre, Louis Édouard, a quien exalta como “una especie de coautor secreto; sin sus investigaciones, este libro hubiera sido diferente”.

Reconoce que con lo narrado en Una novela rusa lastimó tanto a su madre como a su pareja de ese entonces. Por eso, para Koljós tuvo mayor cuidado con sus cercanos: mostró el manuscrito a sus hermanas y a su tío antes de publicarlo, y les aseguró que haría caso de sus observaciones. Al final, “lo tomaron bastante bien”.

“Este libro marca un cambio; estoy entrando en la última parte de mi vida y espero que sea larga. Estoy en primera línea ante la muerte”.

Colapso masivo en el mundo

La cercanía de Carrère con la vejez ha modificado su relación con el pasado: “Tengo 68 años, eso hace que sea más sensible a todo lo que me ha precedido. Es un fenómeno muy común, muy humano”.

Una tranquilidad que contrasta con la incertidumbre del futuro. “Soy un viejo baby boomer que tuvo una vida bastante fácil, pero tengo hijos y un nieto, y me pregunto en qué mundo van a vivir. Me parece inquietante, aterrador”, reveló el autor, quien también ha escrito El adversario (2000) y Limónov (2011).

Extiende su preocupación hacia la situación geopolítica actual. Tras una reciente visita a Brasil, donde encontró a sus amigos “aterrados” por el clima electoral, le cuesta identificar señales de esperanza: “No creo que se trate de un declive, sino un desmoronamiento, un colapso masivo”.

Mira el caos actual en Francia, particularmente la noticia del joven que perdió una mano durante una protesta estudiantil en la ciudad de Lens. “Es un síntoma de algo más grande”, dijo, antes de recordar la máxima según la cual hay que ser pesimista en la reflexión y optimista en la acción. “Pero me parece que la acción está tan reprimida que no sé qué tanto se puede llevar a cabo”.

A este panorama se suma el avance de la inteligencia artificial: “No me atrevo a pensar lo que va a ser en dos años, a lo mejor ocupará 90 por ciento de nuestro espacio mental. Avanza tan rápido que no tengo idea de qué va a suceder”.

La vocación

Frente a un mundo cada vez más difícil de comprender, Carrère defendió la posibilidad de tomar posturas políticas, aunque distinguió ese compromiso de su rol como periodista: “Cuando soy periodista no estoy escribiendo una tribuna o petición, sino busco comprender situaciones; es mi trabajo escuchar a personas cuyas opiniones políticas no comparto”.

Esa disposición a escuchar forma parte de una vocación que el ganador del Premio Princesa de Asturias de las Letras 2021 considera un “privilegio”: “Dedicar mi vida a lo que me gusta hacer, es un privilegio excepcional. Uno hace lo que puede con lo que es. Hay una frase que cito a menudo con ironía, de Lenin: hay que trabajar con el material existente, es decir, que no es perfecto. Con los límites, la neurosis, las fallas. He hecho lo mejor posible para trabajar con eso”.

Consultado sobre Anne Carson, ganadora del Premio Nobel de Literatura 2026, Carrère reconoció que no ha leído a la poeta canadiense, aunque tiene intención de acercarse a ella: “Sé que Anne le gusta a muchas personas, pero no la he leído. La leeré, sobre todo porque me dijeron que es una mezcla de poesía y ensayo”.

Este viernes 9, Emmanuel Carrère participará en el Festival CulturaUNAM 2026, donde conversará con Rosa Beltrán y Julia Santibáñez sobre Koljós, su libro más reciente. La cita es a las 12:00 horas en la Sala Miguel Covarrubias, del Centro Cultural Universitario.

Te recomendamos
Mike Patton revive a Juan Gabriel en el Palacio de Bellas Artes

BSMM

  • Yair Hernández
  • juan.hernandez@milenio.com
  • Es periodista especializado en temas de cultura y entretenimiento. Actualmente trabaja como reportero para Milenio.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite