Martín Solares exorciza fantasmas en su nuevo libro

El fantasma de las novelas y otros métodos instantáneos de análisis literario está conformado por 16 ensayos que tienen un pie en la intuición y otro en las teorías literarias, dice el escritor a MILENIO.

El escritor presenta su nuevo libro. | Foto: Octavio Hoyos
Ciudad de México /

"Este libro habla de los misterios de la ficción, tal como la han vivido muchos escritores, dramaturgos, poetas, actores y cineastas. Estoy convencido de que nada ilumina mejor a la ficción que la historia de un creador que encontró una salida a su laberinto, y por eso escribí estos ensayos que tienen un pie en la intuición y otro en las teorías literarias”, dice Martín Solares (Tampico, 1970).

El escritor publica El fantasma de las novelas y otros métodos instantáneos de análisis literario (Ediciones Era). Se trata de 16 ensayos donde se pregunta qué son los cuentos y las novelas, y qué tipo de recursos y estrategias los hacen funcionar.

“La novela nos ayuda a vivir con dosis controladas de asombro y aventura. La misión de la novela consiste en contar una historia que solo la novela puede contar. Del Poema de Gilgamesh a nuestros días, siempre hemos necesitado que nos cuenten la historia de la batalla entre un ser humano y el destino terrible que pretende acabar con él”, agrega el también profesor y editor.
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Dice que las novelas cuentan la historia de los rebeldes “que no quedaron satisfechos con ese final y se atrevieron a refutarlo, discutirlo, postergarlo, engañarlo y convertirlo en algo mejor”.

“Para contar la batalla entre el hombre y el destino no nos sirve un cuento veloz como una ecuación o un remolino, sino un relato largo, hecho de pruebas, engaños, traiciones, mentiras, digresiones, historias secundarias, cuentos que aparecen dentro de la aventura principal, diálogos que parecen tomados de una obra de teatro, ideas que podrían provenir de un ensayo y otros recursos que ayudan a contar esta historia fascinante, que te acompaña durante días o semanas y se convierte en el centro de tu vida sin importar los conflictos que atravieses. Esa es la misión esencial de las novelas”.

En guardia

El entrevistado explica que el fantasma que más le genera terror en el oficio de escribir es el de la complacencia.

“Siempre me ha aterrado el magnetismo que emana del hecho de escribir historias predecibles, yertas, sin magnetismo alguno, que solo le interesan al autor mientras lo escribe. El poder de la complacencia es tan grande que todos caemos no una, sino muchas veces en ella y debemos mantenernos en guardia toda la vida. Lo único que puede detener a la complacencia es el tiempo: si revisamos el texto varias veces, a lo largo de semanas, es menos probable que seamos vencidos por este fantasma perturbador o alguno de sus hermanos”.

El autor comenta que con este libro trató de tomar entre las manos el fantasma del tiempo y mostrar cómo funciona en una ficción bien urdida: “Los mejores relatos son aquellos que no fueron corregidos con una aplanadora, de manera que no toda la historia está contada en un solo tiempo verbal, sino mediante una urdimbre de tiempos verbales que dependen de la situación que se cuenta y de la intención del narrador”.

Porque, asegura Solares, “uno de los motivos por los que seguimos leyendo novelas es porque nos recuerdan que el ser humano está hecho de muchos tiempos verbales, no solo de presente y pasado. Por eso nos parecen grandiosos los personajes de una buena novela, porque no se contentan con lo que tienen y salen a combatir el destino”.

Portada del libro. | Especial

Solares opina que los narradores están obligados a inventar una manera personal de decir “había una vez” al comienzo de su obra.

Estamos obligados a crear cierto tipo de magia, pero no con el abracadabra habitual, sino con nuestra propia combinación de palabras. Si lo hacemos bien, el lector quedará fascinado e imantado hacia el centro secreto de la historia, hacia la peligrosa situación o imagen inicial alrededor de la cual giran todos los personajes”.

Aun así dice que escribir ficciones implica quitarle el cascarón a las palabras, “cocinarlas a fuego lento para crear un banquete inolvidable y, en fin, tratar a las palabras con mayor exigencia y creatividad que en la vida cotidiana, elegir y pulir las más extrañas, atípicas o insólitas, de modo que al ser ordenadas de manera extraña nos lleven a un lugar mejor”.

A la pregunta sobre si El fantasma de las novelas es un manual para quien quiere lanzarse a la aventura de escribir, Solares responde: “Me divierte jugar con la forma de los manuales, ya lo hice en Cómo dibujar una novela y en el libro infantil Los monstruos y tú. A veces, fingir que escribiste un libro de autoayuda y ofrecer algo más bien literario es la mejor manera de atraer lectores. Pero El fantasma de las novelas es una serie de ensayos que examinan la esencia de la ficción. Tú puedes decir en voz alta: ‘Vitamina C soluble, úsese a diario’ y no provoca gran resonancia. Pero dices ‘había una vez’ y todos dejan lo que están haciendo y esperan que les cuentes una gran historia”.

Solares concluye: “En lo personal estoy convencido de que la literatura es una voz que proviene del cuerpo y adopta un punto de vista singular a fin de contar de la mejor manera una experiencia única, real o imaginaria, de modo que quien la lea o escuche la viva como si fuera propia, se interese, se emocione, no la olvide y crea que es verdad, porque esa voz debe decir algo sobre la vida que parezca verdadero y que ayude a entender en qué consiste la vida”.


  • Vicente Gutiérrez
  • vicente.gutierrez@milenio.com
  • Periodista desde hace 25 años y especialista en temas culturales, la industria del entretenimiento y cinematográfica. Por su experiencia y conocimiento, también ha participado en temas de política y de negocios. Es reportero de cultura en Milenio y locutor en “La Taquilla”, programa de Radio Fórmula 104.1 FM.

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