“Estos momentos son muy difíciles y complejos, y la poesía definitivamente no nos alcanza para transformar la realidad, pero creo que sí nos alcanza para hacernos preguntas, para sentirnos acompañades y para conseguir respirar en conjunto. En la poesía podemos encontrar ciertos momentos de alivio y de comunidad que me parecen urgentes e importantes”, dice a MILENIO Yol Segura (Querétaro, 1989), quien promociona su nuevo libro: Tiene adentro algo que brilla, (Almadía).
“Hay una frase de un filósofo italiano que se llama Franco Berardi, que dice que la poesía para lo que sirve es para hacer que nuestras respiraciones se sincronicen, y él recuerda que la definición etimológica de esto es conspirar. Conspirar significa respirar en conjunto y la poesía sirve para enseñarnos y para permitirnos respirar en conjunto”, comenta.
Tiene adentro algo que brilla es un recorrido por capas de memoria, historia y percepción donde la experiencia íntima se cruza con la tradición visual y literaria a partir de la figura de Juana Inés de la Cruz y de la pintura Las meninas de Diego Velázquez.
La idea del libro nació cuando Segura realizaba una investigación sobre sor Juana para otros proyectos; fue recolectando fragmentos que planteaban preguntas sobre el género.
“En paralelo, encontré información sobre la ingesta de búcaros: jarritos de barro que las mujeres del Siglo de Oro consumían, y ese dato me permitió establecer un vínculo con las intervenciones que se realizan sobre los cuerpos en el presente”.
La ingesta de búcaros daba una palidez extrema en la piel, lo que en aquellos años era un estándar de belleza, una forma de violencia estética del pasado como las intervenciones corporales del presente.
“Ahora tenemos ciertos prejuicios y aproximaciones respecto a las intervenciones médicas con fines estéticos sobre los cuerpos. Entonces, pensar que desde esos años era una práctica y sirvió para ir conectando con preguntas sobre el género”.
La escritora dice que el libro transita entre el poema y el microensayo: “Me interesa esa forma de poesía en la que no son solo los afectos se ponen al centro, sino también estas preguntas que tienen que ver con la observación de determinados fenómenos y es ahí, en esa observación, donde van apareciendo también ciertas emotividades, pero quizá no ancladas nada más a ellas mismas, sino conectadas a otros temas que también me interesan. Sigo una búsqueda constante por encontrar, mediante el lenguaje poético, posibilidades de entender distinto algo”.
Respecto a la voz en las páginas de su libro, Yol Segura aclara que se trata de la creación de un personaje y no de un ejercicio autobiográfico:
“No es mi propia vida, es más bien la creación de una voz poética y de un personaje que no tiene que ver conmigo, sino experimentar qué pasaba si desde el presente ponemos a alguien que se hace preguntas similares a las que a mí me gusta imaginar que Juana Inés estaría haciendo desde su momento. Se trata de pensarlo desde ahí, desde la fabulación y menos desde la certeza”.
La posibilidad de escapar
La autora comenta que en este libro se guió por los referentes, las citas y la investigación: “Me fui hacia los siglos de oro, algo que me ha interesado muchísimo siempre pero que no había explorado en términos literarios, también porque es algo que nos queda bastante lejos y que puede sonar repelente o parecernos un poco árido, y al contrario, a mí me interesaba mucho ver la vitalidad que hay en algo que nos queda tan lejos como el poema Primero sueño de sor Juana”.
En el libro se lee: “Unx es distintx cuando deja que otrxs lx miren, cuando es el ojo ajeno el que se posa cuando es la pose ajena la que se imita: un nombre, una grieta, un cuerpo”.
La entrevistada utiliza en algunos poemas estos polémicos pronombres: “Creo que por eso el dispositivo poético me parece tan interesante, tiene una capacidad tan subversiva, porque lo que hace o lo que me permite a mí es que, a diferencia de los textos mucho más enunciativos, explicativos o quizá académicos, en el discurso de lo poético caben más cosas y se apela a la afectividad desde otros sitios. Por eso la poesía en particular me permite explorar eso que si quizá si hiciera un ensayo o cualquier otro tipo de texto sería más difícil acceder a esos sitios”.
Yol Segura dice que piensa en la poesía como una posibilidad de escaparnos del flujo constante de estímulos que tienen las pantallas del celular, por ejemplo.
“Esta inmediatez y velocidad, creo que una forma para contrarrestarlas o para resistirnos a que la velocidad de nuestra vida sea esa, tiene que ver con la poesía. Creo que la poesía da chance de eso porque te obliga a ir con otro ritmo, a detenerte y a pensar quizá de otras formas algo a lo que estás cotidianamente expuesto, como es el tema del género en ciertos contextos también”.
BSMM