Con la llegada de Harry Styles a México, algunos de los encuentros entre el cantante y sus seguidores han dado mucho de qué hablar por lo incomodos que fueron para el artista.
Aunque el intérprete de As It Was suele mostrarse amable con sus fans, en varias ocasiones ha preferido no tomarse fotografías para preservar su privacidad. Pese a ello, algunos admiradores han insistido en acercarse, lo que ha revivido el debate sobre los límites entre la admiración y el respeto por la vida privada de las celebridades.
Ante este tipo de situaciones, surge la pregunta de por qué algunos fans sienten una conexión tan cercana con los famosos que terminan invadiendo su espacio personal. Desde MILENIO te explicamos qué es el fenómeno parasocial y por qué, en algunos casos, este vínculo puede influir en el comportamiento de los seguidores.
¿Qué es el fenómeno parasocial?
Las redes sociales han transformado la forma en que las personas se relacionan con las celebridades, permitiendo seguir de cerca su vida cotidiana y generando una sensación de cercanía.
La psicología llama a este vínculo que se genera relación parasocial, un concepto acuñado en 1956 por los sociólogos Donald Horton y Richard Wohl.
Los investigadores explicaron que se trata de una relación de un solo lado, en la que el fan desarrolla afecto, admiración o siente que conoce personalmente a un famoso, mientras que la celebridad desconoce su existencia.
Según Horton y Wohl, este tipo de vínculo es normal y forma parte de la manera en que las audiencias conectan con las figuras públicas.
¿Cuándo se vuelve un problema?
La mayoría de las relaciones parasociales son inofensivas; sin embargo, en algunos casos la admiración puede transformarse en una obsesión conocida como celebrity worship o adoración extrema hacia las celebridades.
Investigadores como Brian Spitzberg y William Cupach explican que el problema surge cuando los fans dejan de reconocer que se trata de un vínculo unilateral.
Cuando una persona siente que tiene derecho a conocer la vida privada de un famoso, pueden aparecer conductas como seguir sus movimientos, investigar dónde vive o invadir sus espacios personales.
Aunque estos casos generan atención, los especialistas señalan que representan una minoría, pues la mayoría de los fans mantiene una relación saludable con las figuras públicas.