Fernando Sampietro, el renacer de un artista al margen de su tiempo

Entrevista

Ana Sampietro, sobrina del artista y guardiana de su obra, habla con MILENIO sobre el libro y la exposición (vigente hasta este fin de semana) que rescatan la visión de Fernando.

El artista, fallecido 1984, resurge a través de una exposición y un libro. | Cortesía
Ciudad de México /

En sus años más activos, los setenta, Fernando Sampietro creó al margen del canon dominante; su vasta producción, que se ramificó en pintura, poesía, cine y collage, no recibió el eco merecido frente al fenómeno conocido como Generación de los Grupos.

Afortunadamente, hace un lustro el interés por su obra renació y se materializó en el libro Fernando Sampietro. Un verdadero duchampiano que se hacía llamar Marcelo del Campo, y en la exposición Antenas al vacío. Algo que, desafortunadamente, el artista ya no pudo saborear, pues murió en 1984.

Revisitarlo es pertinente porque, en el contexto de los setenta — cuando estuvo vivo y trabajando —, su tipo de producción no encajaba en los estatutos de ese tiempo. Entonces, es importante ver cómo y por qué, como pieza de ajedrez, no estuvo en el tablero mientras vivía”, dice a MILENIO Ana Sampietro, sobrina del artista, y guardiana y difusora de su obra.
Fernando con una tarjeta de exposición en rodaje. Stills de 'Sin título (Banderas)'.| Especial

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El libro 

Ana reconoce a su tío — a quien no conoció físicamente, pero ahora abraza a través de su arte — como “un artista autodidacta”, pues si bien estudió ingeniería textil, “desde joven estuvo interesado en el arte, en Marcel Duchamp y Andy Warhol. También en el cine: formó parte de la primera generación del Centro de Capacitación Cinematográfica”.

Tras la muerte de Fernando, sus piezas quedaron bajo el resguardo de su familia. Solo eran visibles en su entorno inmediato, ocultas para el ojo público. Por eso, en 2020 sus allegados tomaron la decisión de reivindicar su visión y legado

Para ello, contaron con el apoyo del curador Cuauhtémoc Medina y de los editores Alejandro Cruz Atienza y Ekaterina Álvarez.

El primer paso fue el libro. Con la idea ya establecida, "comenzaron a aparecer figuras del mundo del arte, como Rubén Ortiz Torres, quien fue alumno de Fernando, o Jesse Lerner, que desde Los Ángeles estudiaba su cine experimental. Así se fue estructurando el libro. Incluso incluye un texto de Vicente Rojo, quien también lo conoció", relata Ana.

Otros autores que participaron son Martín Casillas de Alba, Augusto Monterroso y Álvaro Vázquez Mantecón.

Portada del libro. | Especial

La exposición

Antenas al vacío llegó después. En 2024, Sol Henaro, directora de El Museo del Chopo, se interesó por mostrar las piezas de Fernando. En noviembre de 2025, la exposición arribó al Museo Cabañas, en Jalisco, donde permanecerá hasta este fin de semana.

La muestra arroja luz sobre el fulgor creativo de Sampietro. "Reúne pintura, cine en Super 8 y mucho material de archivo. Todo de una época en la que no se estaba trabajando tanto eso. Lo muestra como un artista conceptual obsesionado con Marcel Duchamp", precisa Ana.

La co-curadora de la exposición — junto a Cuauhtémoc Medina — resalta tres piezas como ideales para introducirse en la obra de Fernando.

El Guernica-Tlatelolco (1971): "Es de las piezas más políticas que hizo. Es importante mencionar que Fernando viene de una familia del exilio español, entonces tiene un vínculo con el Guernica; él lo contextualiza con el Movimiento del 68 usando elementos iconográficos mexicanos, por ejemplo: cambiando el toro por el águila".

Guernica-Tlatelolco (1971), de Fernando Sampietro. | Especial

Mural Vietnam (1975): "Es un mural que Fernando y sus hermanos se dedicaron a hacer durante bastante tiempo: recortaron las noticias del periódico que tenían que ver con Vietnam y a partir de ahí representaron con collage la imagen de la niña tras ser rociada con napalm".

Mural Vietnam (1975), de Fernando Sampietro. | Especial

Las Antenas: "Esos elementos urbanos, símbolos de una búsqueda constante de comunicación y de sentido, que pueden hablar de un momento de modernidad en México, los retrataba desde la azotea de su casa, y van de lo más pictórico a lo más abstracto". 

Es importante volver a ver estas imágenes, apunta Ana Sampietro, porque "si bien Fernando no se manifestaba como un artista político, el arte siempre es político. Más en estos tiempos que vivimos una crisis con todo lo que está pasando en el mundo, que es bestial".

Un artista que vale la pena navegar. Basta empaparse de sus piezas sobre azoteas, tinacos y antenas; sobre el Movimiento del 68 o a la Guerra de Vietnam; de su cine experimental, de su poema y último escrito, Marilyn Monroe y yo, o de su serie sobre el rock and roll —donde dialoga con figuras como The Rolling Stones y Bob Dylan, y se percibe la influencia del italiano Pistoletto — para advertir la inmensidad de su ola creativa.

"Las nuevas generaciones descubrirán que, además de los Grupos, existieron otras manifestaciones que quedaron fuera del relato dominante".

Últimos días de su exposición en el Museo Cabañas

La exposición que recoge la vasta obra de Fernando, 'Antenas al vacío', estará vigente hasta eldomingo 22 de febrero en el Museo Cabañas, ubicado en barrio de San Juan de Dios de la ciudad de Guadalajara, Jalisco.

hc

  • Yair Hernández
  • juan.hernandez@milenio.com
  • Es periodista especializado en temas de cultura y entretenimiento. Actualmente trabaja como reportero para Milenio.

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