En el marco del Día Mundial de la Lectura en Voz Alta, el San Roberto International School organizó el World Read Aloud Day. Este evento se lleva a cabo simultáneamente en el sur de la ciudad y en San Pedro Garza García. En el caso del sur, el San Roberto Campus Valle Alto coordina a maestros voluntarios de varios colegios que asisten a Esfera Park con el objetivo de fomentar la lectura en la infancia como una experiencia formativa y comunitaria. Asimismo, el Campus San Agustín, hace lo propio en San Pedro de Pinta.
El evento reunió a decenas de familias en un ambiente al aire libre donde la lectura en voz alta se convirtió en un puente para fortalecer vínculos afectivos, estimular la imaginación y promover el desarrollo integral de niñas y niños. Más allá del aprendizaje, cada niño vivió una experiencia significativa que quedará registrada en su memoria emocional y familiar.
Aunque esta iniciativa se ha llevado a cabo durante más de una década, esta fue la primera edición realizada en Esfera Park, gracias a la participación de la comunidad educativa y a la colaboración de diversas instituciones del sur de la ciudad.
La doctora Myrna García, especialista en lectoescritura en el departamento preescolar del Campus Valle Alto del San Roberto International School, destacó que el objetivo principal es acercar a los niños a los libros desde edades tempranas, pero de manera lúdica.
“La intención es familiarizar a los niños con los libros, la lectura y las historias desde una etapa temprana… que sea una actividad recreativa, divertida”, explicó.
Añadió que este tipo de actividades permiten resignificar la lectura como una experiencia placentera y no como una obligación escolar, lo cual es clave para formar lectores a largo plazo.
Durante el evento, García subrayó que la lectura en voz alta contribuye directamente al desarrollo de habilidades cognitivas y emocionales.
“Un libro hay que ojearlo, leerlo, entenderlo… todo eso estira los periodos de atención, aumenta el vocabulario y fortalece el lenguaje”, señaló.
Asimismo, explicó que, en un contexto en el que la tecnología domina el tiempo de atención de los menores, estas actividades ayudan a recuperar espacios de conexión humana.
“La intención es quitarnos los celulares e iPads, sentarnos en el pasto, en la naturaleza, y compartir un libro para establecer vínculos que se han ido perdiendo con el tiempo”, afirmó.
Uno de los aspectos más destacados del encuentro fue su carácter intergeneracional. Exalumnos, estudiantes y maestros participaron como voluntarios leyendo cuentos a los más pequeños.
“Tenemos exalumnos que hoy leen en voz alta a los niños, cuando antes venían a escuchar. Esa cadena de amor por la lectura nos llena de emoción”, comentó García.
Además, el evento incluyó el intercambio y la donación de libros, fomentando no solo el acceso a la lectura, sino también la solidaridad.
“Las familias traen libros, los intercambian y también los donan a comunidades para formar bibliotecas. Queremos que más personas tengan acceso tanto a libros en inglés como en español”, explicó.
El evento se lleva a cabo una vez al año, en primavera. Padres, madres, bebés, niños e incluso adolescentes conviven en un entorno relajado que favorece la participación.
“Es un evento abierto al público, los únicos que se registran son los maestros voluntarios. Lo que queremos es que cada vez más familias se sumen”, indicó la especialista.
Finalmente, García enfatizó que este tipo de iniciativas busca consolidarse como una tradición que trascienda generaciones. “Es un evento que no queremos cancelar nunca. Queremos heredarlo a las nuevas generaciones para que sigan compartiendo este gusto y amor por la lectura”, concluyó.
Con actividades como estas, el San Roberto International School reafirma su compromiso con la formación integral de la niñez, promoviendo la lectura no solo como herramienta académica, sino también como una experiencia comunitaria, afectiva y transformadora.
GCM