Para conmemorar el bicentenario de las relaciones diplomáticas y comerciales entre Francia y México, el Museo Nacional de Antropología (MNA) recibió el Códice Azcatitlan y la Biblioteca Nacional de Francia acogió al Códice Boturini como un acto de cooperación entre naciones para ampliar el acceso a diversos patrimonios culturales y permitir la divulgación historiográfica más allá de su lugar de conservación.
La titular de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, informó que el intercambio temporal acordado entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, expresa “la responsabilidad compartida por el cuidado patrimonial, la difusión histórica y los vínculos con la memoria de las comunidades”.
Además, la titular aseguró que el traslado de ambos códices es consecuencia de una relación cultural construida durante dos siglos, ya que, México y Francia, con apoyo del Centro Francés de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA), poseen un espacio de constante cooperación.
“En el marco de la conmemoración del bicentenario de relaciones diplomáticas, esta exposición muestra que instituciones de ambos países trabajan para cuidar un patrimonio excepcional y acercarlo a nuevas audiencias. Se continuará fortaleciendo la relación desde nuestros frentes con proyectos que amplíen el acceso al intercambio entre instituciones y sociedades”, remarcó.
El director de las colecciones de la Biblioteca Nacional de Francia (BnF), Jean-Charles Bédague, señaló que con la investigación las colecciones históricas en museos y bibliotecas viven; por lo que, la prioridad de ambos Estados es que las y los investigadores trabajen en los conjuntos excepcionales de manuscritos mexicanos conservados por la BnF.
Asimismo, Jean-Charles Bédague subrayó que la era digital propició el diálogo en una dimensión nueva y que plataformas digitales como Memórica. México haz memoria, con alrededor de un millón de documentos provenientes de las colecciones de la BnF, logran “abolir las distancias sin abolir las diferencias para acercar lo que la historia dispersó y permitir a las obras entrar en nuevas conexiones”.
La embajadora de Francia en México, Delphine Borione, explicó que las exposiciones del Códice Azcatitlan en México y del Códice Boturini en París representan una oportunidad extraordinaria para que visitantes de todo el mundo conozcan la riqueza y la diversidad de la historia mexicana; por ende, alimentará la fascinación por la cultura bajo la convicción compartida de un valioso intercambio.
“La amistad franco-mexicana se basa en una visión común de cómo debería ser el mundo. Juntos, Francia y México, suenan una voz diferente en el concierto de las naciones que defiende el multilateralismo, la diversidad cultural, la justicia social, la transición ecológica y los derechos humanos”, agregó.
Por otro lado, la embajadora de México en Francia, Blanca Jiménez Cisneros, agradeció el apoyo diplomático, legal, lingüístico y cultural que hizo posible el intercambio, además de que invitó a la audiencia a correr la voz y apoyar los esfuerzos de ambas naciones para que cada vez más piezas históricas retornen a México.
El director del Museo Nacional de Antropología, Antonio Saborit, indicó que la exposición Códice Azcatitlan. Caminatas ilustradas de México-Tenochtitlan, estará disponible desde el 17 de septiembre hasta el 31 de diciembre y cuenta con 6 salas en las que se exhibirán múltiples códices, así como sus facsímiles, y diversos documentos que narran la historia del pueblo mexicano y las colecciones museísticas.