En un mundo marcado por la polarización, la volatilidad geopolítica y la desinformación, mantener abiertos los canales de diálogo se ha convertido en una tarea que va mucho más allá de la programación cultural, comenta Pia Entenmann.
La directora del Goethe-Institut Mexiko considera que en estos momentos de tensión, el intercambio entre México y Alemania funciona como un espacio para mantener la confianza y pensar en futuros compartidos.
"Operamos desde la convicción de que el intercambio cultural y educativo constituye un factor clave para mantener la estabilidad y la confianza. Estoy convencida de que, incluso en tiempos de tensión entre países, la cultura puede seguir siendo una conexión duradera”, señala a MILENIO con motivo de los 60 años del recinto.
México y Alemania: aprender a través de la cultura
¿La cultura debe ser neutral? Cuando una institución cultural trabaja temas como derechos humanos, diversidad y memoria, ¿dónde termina el intercambio cultural y comienza una posición política?
Como institución cultural, nuestro papel no es promover agendas políticas, sino defender las condiciones que hacen posible una sociedad abierta: la libertad de expresión, el intercambio de ideas y promover la creatividad.
Cuando abordamos temas como derechos humanos, diversidad o memoria, lo hacemos porque son cuestiones fundamentales para la convivencia democrática y porque forman parte de las preocupaciones de artistas y comunidades tanto en México como en Alemania.
¿Qué ha aprendido Alemania de México en estos 60 años de intercambio cultural? ¿Y qué crees que México todavía puede aprender de Alemania?
En lo personal, me fascina la accesibilidad de muchas instituciones culturales mexicanas, por ejemplo: el hecho de que muchos museos son gratis los domingos. Esto no existe en Alemania. También me encanta que en México la diversidad se percibe como una fortaleza y no como una amenaza. Esto aplica también para las producciones culturales.
Existen experiencias alemanas que se pueden compartir. Por ejemplo, en el ámbito del desarrollo profesional, existe la “formación dual”, donde además de los conocimientos teóricos, también se recibe una formación práctica en una empresa. En mi opinión, esto funciona muy bien.
En 2025 trabajaron con 70 organizaciones, alrededor de 400 eventos y 60 sedes. Pero más allá de las cifras, ¿cómo se mide el impacto cultural real de una institución como el Goethe-Institut?
Las cifras ayudan a dimensionar el alcance de nuestro trabajo, pero el impacto real suele verse en procesos de largo plazo. Lo medimos cuando una residencia artística se convierte en una colaboración duradera, cuando una persona que aprendió alemán encuentra nuevas oportunidades profesionales o cuando una organización cultural fortalece su red internacional.
También lo vemos en la confianza que hemos construido con nuestros socios mexicanos durante seis décadas. El hecho de que artistas, universidades, museos, festivales y organizaciones sociales sigan colaborando con personas e instituciones de Alemania con quienes los hemos conectado, es probablemente el indicador más valioso de nuestro trabajo.
¿Ha cambiado la definición de “artista en riesgo”?
Existen amenazas derivadas de la censura política, la violencia de género, el hostigamiento digital, la persecución por motivos de identidad o los ataques coordinados en redes sociales. Para el instituto, es muy importante ofrecer a las y los artistas espacios de protección y libertad dónde puedan desarrollar sus proyectos sin miedo. Entre estas iniciativas se encuentra un nuevo programa de residencias para actores culturales de Centroamérica en México, desarrollado en colaboración con Casa Centroamérica.
La inteligencia artificial abre un nuevo frente
La discusión sobre el futuro de la cultura pasa por la tecnología. Para Entenmann, el Goethe-Institut no puede mantenerse al margen de la inteligencia artificial ni asumir una postura de rechazo ante herramientas que ya están modificando las formas de crear, producir y relacionarse.
Su apuesta, explica a MILENIO, es acompañar estos cambios desde el pensamiento crítico, poniendo sobre la mesa preguntas que van desde los sesgos algorítmicos y la transparencia hasta la privacidad y los derechos de propiedad intelectual. Desde la biblioteca del Instituto, por ejemplo, se realizan talleres para que usuarios y gestores culturales puedan aproximarse a la IA de manera ética y reflexiva.
Ese interés también se ha trasladado a las artes vivas. Uno de los proyectos es Chatbot Challenge, del colectivo berlinés Interrobang, realizado en alianza con el Festival CulturaUNAM, donde artistas, codificadores y chatbots interactúan en tiempo real para cuestionar dónde terminan las capacidades de la inteligencia humana y dónde comienza la simulación algorítmica.
Las redes sociales han cambiado la relación entre artistas y públicos. ¿Las instituciones culturales están perdiendo el control sobre la conversación cultural o tienen ahora una oportunidad para acercarse a públicos que antes no alcanzaban?
Las redes sociales representan una gran oportunidad para dar más visibilidad a instituciones culturales más allá de las sedes físicas y las grandes ciudades. Esto también representa una oportunidad extraordinaria de escuchar más realidades y llegar a públicos menos representados.
¿Qué debería aprender una institución cultural de TikTok, Instagram o YouTube sin volverse una 'máquina' de producir contenido?
Las redes sociales tienen una función y un lugar. El reto consiste en mantener la profundidad, el pensamiento crítico, en entornos que favorecen la inmediatez, la simplificación y los discursos de odio. Para enfrentar esto, necesitamos espacios físicos y medios con otras profundidades.
Alemania enfrenta debates sobre migración, integración, envejecimiento poblacional y crecimiento de movimientos de extrema derecha; México enfrenta sus propios desafíos de desigualdad, violencia, migración y polarización. ¿Qué conversación entre ambos países consideras urgente?
Me preocupa mucho el crecimiento de la extrema derecho en el mundo y también en Alemania. En particular, porque en el instituto tenemos programas muy exitosos de movilidad profesional y eso implica una responsabilidad.
Además, me importa mucho personalmente mantener los espacios de diálogo y de reflexión crítica, que justamente están en riesgo por el arribo de gobiernos autoritarios. Creo que una conversación urgente es aprender a valorar la diversidad y pienso que en Alemania, aunque tenemos una experiencia multicultural, podemos inspirarnos mucho de México en este tema.
Si los primeros 60 años estuvieron marcados por la construcción de vínculos, ¿cuál debería ser la gran misión del Goethe-Institut Mexiko durante las próximas décadas?
Estamos muy agradecidos de los vínculos que ya tenemos y nuestra misión es mantenerlos vivos con nuestros amigos en México, Centroamérica y el Caribe. No podemos conocer el futuro, pero si seguimos escuchándonos podremos enfrentar muchos desafíos y contribuir de manera creativa a futuros compartidos.
Al cierre de la charla con MILENIO, Entenmann habla de un aprendizaje que continúa todos los días; de su paso por México, destaca la amplitud y diversidad de su escena cultural, así como los vínculos que ha podido construir con instituciones, colectivos y artistas.
Entre todo ello, hay algo que le llama mucho la atención: la capacidad de la comunidad cultural nacional para mantenerse activa y propositiva a pesar de las dificultades: “Admiro mucho que los artistas y colectivos mexicanos cuentan con una proactividad a pesar de los retos presupuestales y sociales”.
Actividades por los 60 años del Goethe-Institut Mexiko
8 de septiembre de 2026 — Conferencia de prensa oficial: programación de los 60 años del Goethe-Institut Mexiko y el 25.º Festival de Cine Alemán. (Goethe-Institut Mexiko)24 de septiembre — Inauguración del 25.º Festival de Cine Alemán. (Teatro de la Ciudad Esperanza Iris)
25–27 de septiembre — Proyecciones del 25.º Festival de Cine Alemán con sesiones de Q&A. (Goethe-Institut Mexiko / Cinépolis / Cineteca Nacional / Cine Tonalá)
25 de septiembre — Inauguración de la exposición 'El evento de un hilo. Narrativas globales en los textiles'. (Museo Tamayo)
26 de septiembre — Jornada de puertas abiertas: arte, cine y música por los 60 años del Goethe-Institut Mexiko y el 25.º Festival de Cine Alemán. (Goethe-Institut Mexiko)
3 de octubre — Inauguración de la exposición 'El punk en México'. (Museo Universitario del Chopo)
3 de octubre — Última función y cierre del 25.º Festival de Cine Alemán, más actividades por el 50 aniversario del Punk en México. (Museo Universitario del Chopo)
hc