La escritora surcoreana Han Kang, ganadora del Premio Nobel de Literatura 2024, se ha pronunciado en defensa del arte y la literatura en esta época "oscura", porque ayudan a las personas a ser "más sensibles", a colocarlas "en el lugar de la vida y no en el de la muerte".
"El arte y la literatura siempre están al lado de la vida y ponen a las personas de ese lado", dijo desde Barcelona, donde está de visita para vivir su primera celebración de Sant Jordi.
"Una época oscura"
En su cuarta visita a la capital catalana, la primera tras el Nobel, Kang participó en una charla multitudinaria con la editora Mar Garcia Puig sobre su obra marcada por la memoria colectiva y la vulnerabilidad del cuerpo, y además de atender a los medios de comunicación.
En su comparecencia, no rehuyó a las preguntas sobre el auge actual de la ultraderecha en el mundo o sobre las guerras en diferentes partes del planeta; opinó que la humanidad vive "en una época oscura", aunque advirtió de que la historia siempre se repite.
"Una de las cosas que más me sorprende es que las personas que están en medio de un conflicto tratan de sobrevivir y se cuidan y se curan las heridas. Mientras sigamos vivos y manteniendo el corazón abierto, podemos seguir viviendo, no se puede hablar de esperanza de forma ligera, la vemos como algo frágil, pero nos debemos aferrar a ella con el corazón lleno de propósito, no debemos dejarnos arrastrar".
A su juicio, el arte y la literatura contribuyen a estar del lado de la vida, a "estar más llenos de esperanza, a ser más sensibles, tolerantes, empáticos, para poder percibir los sentimientos de los otros, porque en este mundo tan oscuro podemos ser intolerantes y pensar que lo que pasa no va con nosotros, pero nos tenemos que mantener firmes, aunque no seamos partícipes".
¿Cómo es su vida después del Nobel?
A pesar de haber recibido el Nobel hace un par de años, un premio "tan importante y valioso", la escritora afirmó que nada dentro de ella ha cambiado y que sigue "viviendo la misma vida que antes", con ganas de terminar una novela que tiene pendiente.
Precisa que tiene los mismos "pensamientos y sensaciones internas que antes del Nobel" y que lo único que ha cambiado es que por la calle hay gente que la para, le habla e incluso la quieren abrazar, lo que la deja un poco perpleja porque es algo que antes no ocurría.
Por lo demás, sigue igual, "escribiendo y viviendo", contenta de que la literatura coreana se esté traduciendo más y que en el resto del mundo la puedan descubrir.
En cuanto a la obra que está alistando, comentó de que si abunda en ella públicamente "desaparecerá la magia" y, por tanto, sin desvelar ningún detalle, dijo que será su obra "más personal", en la que su familia será protagonista.
Tinta y sangre, por fin editada en español
Sobre la novela Tinta y sangre, que se publicó en su país en 2010 y que se acaba de editar en español, recordó que la creó después de La vegetariana, con la idea de hacer algo muy diferente, con una protagonista que dedica su vida a demostrar que la muerte de su amiga Inju, una pintora, no es un suicidio.
Aunque se ha dicho de esa novela que tiene aires de thriller, aclaró que no sigue las "pautas tradicionales" del género, porque "al final, de lo que va es del amor", del choque entre la vida y la muerte.
En aquel momento, quería transmitir que a pesar de todos los sufrimientos, "vale la pena vivir, hay que sobrevivir, quería expresar el amor a través de esta novela", dijo.
Además, reveló que Borges ha sido una de sus influencias y que también le gusta Mariana Enriquez.
hc