De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las industrias culturales y creativas representan el 3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y generan más de un millón de empleos directos en México. Sin embargo, este sector fundamental para la identidad nacional enfrenta desafíos estructurales vinculados a la informalidad, la limitada capacitación en gestión empresarial y el acceso restringido a herramientas de escalabilidad financiera.
Ante este panorama nació ÍCARO, una plataforma integral y colaborativa diseñada específicamente para fortalecer emprendimientos creativos y culturales.
“Este proyecto está dedicado al emprendimiento en el arte. Más allá de una mayor reflexión sobre lo que los creadores en el diseño y las industrias creativas viven, nos hace falta profesionalización en las herramientas de negocio para que los jóvenes que tienen iniciativas creativas puedan vivir del arte y no solo por amor al arte”, afirmó Álvaro Hegewisch, director del programa ÍCARO.
En conferencia de prensa para anunciar la edición 2026, Sergio Vela, director general de Arte & Cultura del Centro Ricardo B. Salinas Pliego, opinó: “Sabemos que en México hay una larga tradición de apoyos públicos a las artes, a la cultura y a la creatividad. La dependencia de los individuos frente al sector público es algo que debemos dejar atrás. No solamente porque queda en evidencia que esos apoyos con frecuencia son intermitentes, sino porque no existe una adecuada política fiscal que aliente la participación del sector privado”.
En su edición 2026, ÍCARO otorgará hasta 30 becas integrales de formación empresarial con un valor estimado de 150 mil pesos cada una. Estas becas cubren la totalidad del programa de incubación, asegurando que el talento no se vea limitado por barreras económicas.
“Si el talento creativo cuenta con herramientas estratégicas de negocio diseñadas específicamente para el sector, puede consolidarse como un actor económico fuerte sin incluir su particular interés creativo, su identidad cultural y sin sacrificar su esencia estética. La diferencia frente a otros programas no consiste únicamente en ofrecer una formación empresarial, sino hacerlo desde la comprensión profunda de la naturaleza de todo el proceso creativo”, agregó Vela, quien tiene una destacada trayectoria en la administración pública y privada de la cultura.
Por su parte, Álvaro Hegewisch, exdirector general del Centro Nacional de las Artes (Cenart), aseguró: “Queremos vincular los dos aspectos: el proceso creativo con el proceso empresarial. El generar una obra de arte no está peleado con que pueda entrar en un mercado y se compre, y se pague por ver, se pague por tener. Ese es el mercado y eso está bien”.
Un dato relevante es que, a diferencia de años anteriores, la edición 2026 se abre a todas las expresiones artísticas: música, teatro, danza, artes escénicas, audiovisuales y gaming, además de diseño y creación artesanal. Esta apertura busca democratizar el acceso a la formación en nichos tecnológicos y tradicionales por igual.
“Lo que ofrece ÍCARO se divide en dos etapas: un programa de incubación de ocho meses que suma 180 horas de acompañamiento y conocimiento de herramientas asociadas a la comprensión del negocio. Otros aspectos que promueve son el valor cultural, el valor ambiental y el valor social, porque impactan en comunidades locales y familias que, gracias a estos emprendimientos, generan un desarrollo económico, social y cultural”, comentó Hegewisch.
Desde el lanzamiento del proyecto en 2023, explicaron los organizadores, se ha consolidado una comunidad de diseñadores, artesanos, creadores multidisciplinarios y empresas culturales que hoy operan con mayor claridad estratégica, sostenibilidad financiera y proyección de crecimiento a largo plazo.
El acompañamiento se desarrolla durante ocho meses por expertos de primer nivel en emprendimiento, innovación y desarrollo empresarial, con experiencia directa en la articulación entre arte, cultura y empresa. Este modelo atiende una necesidad histórica en el ecosistema nacional para las industrias culturales, permitiendo que las ideas se transformen en modelos de negocio viables.
“No es un curso, no es un diplomado, no es una maestría. Es generar conocimiento, herramientas, prácticas y acompañamiento en la ejecución de un emprendimiento que se está llevando a cabo en la realidad”, finalizó Álvaro Hegewisch, director del programa.
ÍCARO es posible gracias al apoyo de Arte & Cultura del Centro Ricardo B. Salinas Pliego y Banco Azteca, en colaboración estratégica con México Territorio Creativo y Design Week Mexico. Registro y bases completas en: icaroremprende.org
ÍCARO 2026 seleccionará hasta 30 emprendimientos que recibirán una beca de 150 mil pesos mexicanos. El programa contempla 182 horas de formación en línea sincrónica, mentorías especializadas y sesiones presenciales. Abierta a todas las expresiones artísticas: música, teatro, danza, artes escénicas, audiovisuales y 'gaming'.
PCL