“Me interesa mucho el lenguaje, en particular la relación entre el lenguaje y el poder”, dice en entrevista la escritora estadunidense Katie Kitamura (California, Estados Unidos, 1979). Su inquietud por esta relación se remonta a su infancia, cuando en muchas ocasiones tuvo la necesidad de ser intérprete de su madre y su padre.
“Crecí en una familia de migrantes en Estados Unidos en los años 80 y mis padres durante un tiempo no hablaban inglés con fluidez. Pude observar cómo, de alguna manera, tanto su poder como su confianza se desvanecían cuando hablaban en inglés. Desde muy temprana edad comprendí el papel que desempeñaba el idioma en los sistemas de poder, sobre todo cuando se trata de una cultura que tiene un idioma dominante”.
Esa fue la base que la llevó a desarrollar la identidad y el lenguaje como tópicos en sus novelas: “Terminó siendo un interés bastante prolongado sobre cuál es el papel del lenguaje en nuestras relaciones sociales”.
En Intimidades —considerada por The New York Times entre los diez mejores libros de ficción en 2021— su protagonista es una intérprete en el Tribunal Penal Internacional de La Haya. Ahora, en Audición —finalista del Premio Booker 2025 y del Pulitzer de Ficción 2026—, su más reciente novela, aborda el lenguaje y la identidad a través de la interpretación actoral.
Audición (Sexto Piso, 2026) involucra al lector en la trama de manera activa desde la primera escena, llevándolo desde la mirada de la protagonista —una actriz de teatro en la mediana edad—, quien pareciera no solo estar interpretando un papel en la novela, sino también para los lectores.
De manera intencional, la escritura de Kitamura te hace asumir situaciones que podrían no estar ocurriendo, haciéndonos dudar sobre lo que realmente sucede en la historia.
En esta conversación, la escritora, periodista y profesora de escritura creativa en la Universidad de Nueva York habla de las relaciones humanas, los roles de género, su proceso creativo en la escritura y el papel del lector en sus historias.
Tus personajes son atravesados por el lenguaje particular, ¿de dónde viene el interés de esta exploración?
"Me interesa bastante la inestabilidad de la identidad. En mis novelas el sentido de identidad de los personajes suele ser muy cambiante y creo que eso se debe, en gran parte, a que he sido testigo de cómo el lenguaje puede cambiar tu forma de estar en el mundo. Siempre hay algo en la identidad de mis personajes que se está formando, reformando y reestructurando casi en tiempo real."
La primera escena de ‘Audición’ me hizo sentir que era una forma de anunciarle al lector que la narradora es una gran observadora, ¿cómo abordaste la complejidad de las perspectivas en esta novela?
"La observación es fundamental en la manera en la que construyo la personalidad o el carácter de mis personajes. No les doy mucha historia de fondo, especialmente a mi personaje principal. No sabes su nombre, pero tampoco sabes mucho sobre dónde creció, su relación con su familia o sus relaciones personales pasadas. Lo único que sabes de ella es la forma en la que ve el mundo. Creo que en cada uno de mis libros siempre espero que, al sumergir al lector en la perspectiva del personaje principal, logre crear una especie de cercanía que le brinde el impulso suficiente para que se quede con la historia hasta el final."
"La escena inicial tiene que ver con la interpretación. Se trata de las diferentes formas en las que la gente interpreta la relación entre el personaje principal y el joven. Una de mis intenciones era involucrar al lector; en ese primer capítulo quise darle a entender que este era un libro sobre la enorme variación y mutabilidad de la interpretación."
"La protagonista está leyendo el mundo que la rodea, lo observa, lo interpreta. Comete muchos errores en su forma de ver el mundo, pero creo que eso nos pasa a todos. Una de las cosas en las que me gusta pensar cuando escribo, es cómo hacer un corto circuito a ese tipo de autoridad aparente del narrador o, incluso, del escritor como figura, e introducir un poco de indecidibilidad."
Es interesante la forma en la que pones en evidencia las interpretaciones que suelen hacerse sobre las mujeres a partir de los roles de género…
"Me interesan mucho los roles que se les asignan a las mujeres y la forma en que son una limitación de cómo pueden desenvolverse en el mundo. A menudo me preguntan por qué mis personajes principales no tienen nombre, y una de las razones es que un nombre puede revelar información sobre el género, la clase social y la raza."
"Los nombres son una forma de representar las estructuras sociales. Por ejemplo, cuando te casas, hasta hace relativamente poco tiempo, al menos en muchas culturas, solías adoptar el apellido de tu esposo. En ese sentido, se puede ver muy claramente cómo los apellidos son una expresión del patriarcado."
"Mis personajes siempre están tratando de escapar de la caja en la que los han metido. Tal vez lo hagan de manera inconsciente o torpe, pero creo que siempre están tratando de deslizarse hacia esa especie de grieta entre los roles. Así que creo que una de las razones por las que no les pongo nombre a mis personajes principales es porque quiero que tengan un poco más de libertad."
La maternidad es clave en Audición, ¿cómo fue la construcción del personaje y la transformación tan drástica que experimenta?
"Cuando empecé a escribir este libro tenía claro desde el principio que lo que quería abordar era la forma en la que ciertas experiencias, que son muy comunes, incluso universales, encierran en sí mismas ese tipo de aspectos que parecen irreconciliables."
"Yo soy madre y sentí que eso era precisamente lo que pasaba cuando tuve a mis hijos; sentía que había partes de mí que solo existían en mi trabajo y otras cuando era madre. Me iba a una biblioteca o a una oficina, y era algo natural, escribía durante unas horas. Durante ese tiempo era casi como si me olvidara de que tenía hijos; luego, cuando volvía con ellos, era casi como si me olvidara de que sabía escribir."
"Una de las cosas que me interesa es la forma en que se nos repite una y otra vez que debería existir una identidad única capaz de abarcar todos estos aspectos de nuestras vidas. Creo que este libro es, en realidad, un libro en el que escribo sobre las contradicciones y las fisuras en nuestras experiencias cotidianas."
"Diría que, más que simplemente escribir sobre ello, quería plasmar esta irreconciliabilidad en la estructura del libro. Y eso, en lugar de parecer problemático, me parece, de hecho, muy natural. Lo que quiero decir es que lo que resulta menos natural es, en cierto modo, tratar de encajar todo a la fuerza en una única identidad que no tenga este tipo de contradicciones."
¿Qué papel juega el lector en tus libros?
"Si el libro logra lo que debería, es cuando la persona lectora puede ejercer la imaginación. Antes que ser escritora soy lectora; leer es una de las actividades más creativas que hay. Incluso dedico a la lectura bastantes más horas que a la escritura. Soy una persona profundamente consciente del acto creativo que es leer."
"Creo que el libro es lo que se hace en ese espacio entre la persona que lee y la que escribe. Hay libros que leí cuando tenía 20 años, luego los volví a leer a los 30 y a los 40, y me parecieron completamente diferentes porque yo era una lectora diferente. "
"Tengo la firme convicción de que un libro es mutable. Hay una frase que escribí en Audición muy deliberadamente en referencia a eso, en la que el personaje principal dice: “Una actuación se da en el espacio entre la obra y el público, y se hace en ese espacio de interpretación”. Quería que ese fuera el caso de este libro. Así que es un libro que, lo sé, exige mucho al lector, pero siempre lo he visto como mi deseo de escribir, que fuera lo suficientemente amplio como para que el lector pudiera adentrarse en él y en mí."
¿Cómo observas el mundo y cómo trasladas eso a tus historias?
"La terrible verdad —no sé si es terrible, jajaja— es que soy muy mala para observar. La gente se imagina que como soy escritora, cuando camino por la calle estoy observando todo lo que pasa a mi alrededor. Muchos, si no la mayoría o todos los buenos escritores hacen eso, pero la verdad es que cuando camino por la calle con mi familia, me dicen: “¿Viste esa cosa increíble?” Y yo siempre respondo: “¿Dónde estaba?, me lo perdí”."
"El único lugar donde siento que puedo observar de cerca y casi de manera atemporal, es en la página en blanco. Siento que la calidad de la observación puede ralentizarse y expandirse en la página. Solo al escribir siento que puedo recordar un momento y entender realmente lo que estaba pasando en ese instante."
"Cuando me siento frente a una página en blanco puedo empezar a desentrañar todo muy lentamente; es ahí donde realmente se manifiesta mi sentido de la observación en la vida. Así que, lamentablemente, es solo en el ámbito de la ficción donde se manifiesta en mí esa hiperagudeza, pero esa es precisamente una de las razones por las que me encanta escribir."
¿Crees que en algún punto es posible encontrarnos con el otro sin esta serie de ediciones que hacemos para encajar?
"Es una pregunta muy profunda. Supongo que, en realidad, ese sería un lugar lleno de amor. Eso creo."