Para los hijos de Juan Rulfo —Pablo y Juan Carlos—, la controversia generada alrededor de las diversas actividades de homenaje al escritor son un escándalo mediático y no existe la intención de censurar acto alguno, si acaso hacen el reclamo por ello, como sucedió con la cancelación de la presencia del director de la Fundación Rulfo, Víctor Jiménez, en la Fiesta del Libro y la Rosa de la UNAM.
“No hay ninguna enemistad, ninguna diferencia. Simplemente ha habido un problema de los medios de aprovechar una situación equis para poder exacerbar una situación que no es real. Por eso estamos aquí, para demostrar que no hay diferencia alguna ni familiar, ni con la fundación, ni en contra de la UNAM. Lo importante es mi padre y su obra.”
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[OBJECT]Respecto a la protesta de la fundación por la presentación del ensayo de Cristina Rivera Garza, Había mucha neblina o humo o no sé qué, Pablo Rulfo piensa que se trata de una “obra ambigua en cuanto al tema de una creación personal y toma una serie de elementos que son realmente banales y buscan crear una imagen disminuida de mi padre”.
“La familia y la fundación actuaron en desacuerdo a una obra en especial, que se considera que denigraba, porque hay una serie de elementos que están tomados con una cierta libertad creativa, pero no pensadas con un sentido real. Creo que, en el fondo, cada obra, de cualquier individuo, que queda fijada en un medio permanente, es responsabilidad del sujeto y está sujeto a una crítica.”
En ese sentido, aseguró que la presencia de ambos, Pablo y Juan Carlos, en la Fiesta del Libro y la Rosa, no significa rompimiento alguno con el director de la Fundación, Víctor Jiménez, cuyo “trabajo ha sido extraordinario”, en palabras de Pablo Rulfo.
“Él ha creado un acervo bibliográfico importantísimo, que a lo largo del tiempo se va a reconocer y se va a entender como fundamental para comprender la obra de mi padre.”
En su actividad, ambos se refirieron a un Juan Rulfo un tanto más íntimo, al que a ellos les tocó conocer: un melómano que de sus viajes solía llegar con discos y casetes, un hombre que si acaso dormía un par de hora antes de ir a trabajar, pero sobre todo un escritor que se asumía, por sobre todas las cosas, como lector.
Las actividades de la Fiesta del Libro y la Rosa van a continuar en el Centro Cultural Universitario, donde la figura de Juan Rulfo —en el centenario de su nacimiento— y de Gabriel García Márquez, por los 50 años de la publicación de Cien años de soledad, son el eje del programa.
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