‘Los siete magníficos’ es un ‘western’ clásico pero con valores, afirma Chris Pratt

El director Antoine Fuqua retoma la película original de 1960 para ofrecer su visión del salvaje oeste, llevando como estelares a este joven actor y al multipremiado Denzel Washington

(Columbia Pictures)
Miguel Cane
Ciudad de México /

Chris Pratt (Minnesotta, 1979) surgió de la cantera de la televisión, donde trabajó extensamente mientras alternaba papeles pequeños para llamativas cintas como Moneyball, luego saltó literalmente a la fama con el personaje de Peter Quill, el Star-Lord de Guardianes de la Galaxia.

Desde entonces Pratt se convirtió en una estrella de cine, título que refrendó con su protagónico en Jurassic World —una de las películas más taquilleras de 2015— y que ahora comprueba como parte del elenco de la nueva versión de Los siete magníficos, en donde comparte cartel con Denzel Washington, Manuel Garcia-Rulfo, Hayley Bennett y Ethan Hawke, cinta que se estrena simultáneamente esta semana en Estados Unidos y México.

¿Qué puedes decir de esta película?

Me gustó mucho desde que leí el guión, pues se trata de un filme diferente a la original: los personajes y situaciones son muy distintos. Eso la hace interesante para una nueva generación, y además es un western con todas las de la ley, un género con mucha tradición. Nunca había hecho uno y encontré irresistible acercarme a una película que ofrecía entretenimiento y también una serie de valores que pocas veces se encuentran en el cine actual. Es algo mucho más clásico de lo que usualmente se ve en el cine hoy día.

¿Qué puedes adelantar al público sobre la trama?

La película gira en torno a un personaje, encarnado por Denzel Washington, llamado Sam Chisolm. Es un vaquero en 1879, un oficial de la ley reclutado por Emma (Hayley Bennett), una joven viuda que busca justicia contra un hombre muy rico, llamado Bartholomew Bogue (Peter Sarsgaard), quien ha hecho cosas terribles en su pequeño pueblo del viejo oeste. Sam busca a los otros seis forajidos, que son su principal ayuda para combatir a los villanos.

¿Y tu personaje cómo encaja en esta historia?

Yo interpreto a Joshua Faraday, un jugador que es muy bueno para manejar explosivos. Mi personaje está más o menos inspirado en el que en su momento interpretó Steve McQueen, algo fantástico porque era uno de mis héroes cinematográficos. Él se une a este equipo, sin saber muy bien al principio por qué. Le atrae el personaje de Emma, y a través de una buena relación con ella, busca la expiación de cosas terribles de su pasado. Josh lleva una carga en su conciencia y siente que no es un buen hombre, eso lo ha impulsado a hacer cosas cuestionables. Cuando tiene esta oportunidad de enmendar su camino, lo hace, a sabiendas de que tendrá que encarar las malas acciones de su pasado. De mi personaje me gustó también su gran sentido del humor y su gran puntería.

¿Dirías que es un héroe o un antihéroe?

Josh es un hombre muy valeroso y en la película tiene la gran oportunidad de redimirse. Yo diría que es un cordero con disfraz de lobo (risas). A mi modo de ver, las personas que se sacrifican o se ponen en peligro para proteger a los demás son héroes. Esto incluye a mi hermano, que es policía, y a todos los hombres y mujeres que pertenecen a las fuerzas armadas y cuerpos de la ley. Para mí eso es ser valiente y heroico. Sacrifican su seguridad por el bien de una comunidad o de un país. Y Josh en cierta forma está tratando de hacer eso.

¿Y su relación con el personaje de Hayley Bennett? ¡Juntos echan chispas!

Creo que es una de las cosas más interesantes del filme. Su personaje se siente muy moderno, muy indicativo de una mujer contemporánea. Es muy diferente a los otros roles típicos de las mujeres en el western: no es la prostituta del pueblo ni está metida en la cocina. Es una mujer fuerte y de carácter, si alguien trata de hacerla menos que los otros seis del grupo, ella puede hacer que cambien de opinión a tiros (risas). La relación entre Emma y Josh es una de las columnas fuertes de la película.

¿Qué tal se llevaron los siete en el set? ¿Fue un buen rodaje?

Fue muy divertido porque todos estábamos de buen humor. Antoine Fuqua prefiere que sus sets sean relajados para poder hacer buenas secuencias de acción. Todo el pueblo se construyó en locación y fue muy interesante porque era como estar ahí, un lugar increíble, como un auténtico pueblito del viejo oeste. Sentimos que estábamos en un western de verdad y pasamos tanto tiempo juntos que nos hicimos amigos. Denzel lleva muchos años trabajando con Antoine, se entienden muy bien, y era como un vaquero más. Pasaba mucho tiempo con nosotros, nos contaba anécdotas, se interesaba por nuestros proyectos. Estamos hablando de uno de los actores más importantes del mundo, y estaba ahí como si nada. Bromeábamos, jugábamos ajedrez… ¡nadie consultaba su iPhone!, eso fue muy gracioso y revelador.

¿Tuvieron entrenamiento especial para esta película?

Nos dieron un curso intensivo de cómo ser un buen vaquero (risas). Los que no sabíamos montar aprendimos bien, y también a tratar con los caballos. Créeme, un caballo de verdad es mucho más peligroso que el velociraptor hecho en computadora de Jurassic World (risas). Tuvimos a los mejores entrenadores que nos guiaron en todo; de verdad me la pasaba muy bien, sobre todo porque eran caballos bravos y teníamos que ser cuidadosos para no hacernos daño. Lo mismo con las pistolas —no tienes idea de lo fuerte que es actuar con una pistola. Yo no sabía tirar al blanco y me enseñaron. Es muy impresionante si piensas que para las personas de esa época era una forma normal de vivir. ¡Ah, también nos enseñaron a jugar póker como en el oeste y a hacer toda clase de trucos! Yo creo que eso es bueno, para cuando me junte con mis amigos a jugar, poder ganarles siempre (risas).

¿Qué crees que encontrará el público en esta cinta?

Creo que es un retorno a un género que es muy querido, con mucha tradición, que es el western y bien hecho: Antoine es un fan del género y nos mostró algunas de sus películas favoritas de John Ford y John Wayne. Y creo que el público le va a encontrar ese sabor clásico a la película. Es un homenaje a las grandes historias de época. Creo que al público eso le va a gustar, igual que el diseño de producción: tantos detalles que hay en ella que la hacen especial y entrañable para nosotros. Espero que sea una experiencia similar para quienes vayan a verla al cine.

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