Nuria Castejón vincula 'El amor brujo' y 'La vida breve' como luchas por la libertad femenina

La bailarina, coreógrafa y directora de escena tendrá doble debut en México con piezas de Manuel de Falla.

Nuria Castejón, artista escénica. (Foto: Especial)
Ciudad de México /

La bailarina, coreógrafa y directora de escena Nuria Castejón concibió el ballet El amor brujo y la ópera La vida breve, de Manuel de Falla, como continuidad, con dos ejes: el pueblo gitano y la mujer.

“Estos dos montajes tienen una peculiaridad: estuve estudiando las obras a profundidad y me di cuenta de dos paralelismos, muchas cosas en común que se podrían prestar a hacer una sola dramaturgia, que pudieran formar parte de un espectáculo unido con un hilo conductor común".
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“Para mí, ese leit motiv es el pueblo gitano, que es el protagonista de El amor brujo y La vida breve. Pero también la mujer, el conflicto heteropatriarcal en ambas”, expone Nuria Castejón en la entrevista.

Doble debut de Nuria Castejón

La artista escénica tendrá doble debut en México con sendas obras que conoce desde su época de bailarina en la Compañía Nacional de Danza de España hasta su etapa hoy de coreógrafa y directora.

Pero sólo hasta ahora puede llevar al Palacio de Bellas Artes su propuesta de unir ambos espectáculos, en la temporada de la Compañía Nacional de Ópera (CNO), en su primera colaboración en 40 años con la Compañía Nacional de Danza (CND), con seis funciones el 23, 26, 28 y 30 de abril y 3 y 7 de mayo.

Y explica por qué trae a México su propuesta con las obras juntas en el 150 aniversario del compositor.

“En las dos obras yo identifico a una mujer que lucha por su libertad de elección. Porque al final la mujer es como la pieza no frágil, porque no creo que las mujeres seamos frágiles en absoluto, sino que sí es la pieza más machacada por la sociedad, de la que se esperan ciertas ideas preconcebidas.

“El hilo conductor para mí es esa mujer, la protagonista de La vida breve, Salud, una gitana joven, de unos 20 años, que está presente también en El amor brujo siendo una niña”, agrega la directora de escena y coreógrafa de ambas piezas, que se presentarán en Bellas Artes como secuencia temporal.

Entre pieza y pieza, estableció una elipsis de diez años, aunque ambas se desarrollan en el mismo poblado del sur de España, en una misma familia gitana. Primero se presenta El amor brujo, sobre una mujer, Candela, cuyo marido muere y ella cree que la sigue atormentando para impedir su relación con Carmelo, y ya en esta primera obra aparece Salud, protagonista de La vida breve, pero cuando era niña.

“Desde El amor brujo represento a Salud como niña de 10 años que es testigo de la historia de Candela, pero que una década después es la protagonista de su propia historia de amor, malograda finalmente, en La vida breve”, agrega Castejón, que bailó y coreografió ambas obras, pero por separado, en España.

Agrega que desde hace muchos años ya tenía esa idea de juntar las dos obras de De Falla en un mismo espectáculo con la esperanza de llevarlas a un escenario, pero sólo hasta en México pudo presentar el proyecto a Marcelo Lombardero, director de la CNO, y Érick Rodríguez, de la CND, dos instituciones mexicanas que no habían colaborado juntas en una temporada desde hace cuatro décadas.

En El amor brujo Cristina Arias interpreta en el baile a Candela y las sopranos Belem Rodríguez y Tatiana Burgos cantan a la gitana desde fuera del escenario. En La vida breve, las sopranos Cecilia Eguarte y Angélica Alexandre se alternan el rol de Salud, mientras que el de Paco lo comparten César Delgado y Dante Alcalá. Alejandro Miyaki debuta también en Bellas Artes como director concertador.

Castejón apunta que ambas obras de De Falla (1876-1946) tienen en común también la desigualdad. En su visión de La vida breve, Salud es un personaje trágico, atormentado, porque es una huérfana que crían su abuela y su tío porque sus padres no están y se da por sentado que desaparecieron o murieron.

“La niña tiene bien claro que solo cuenta con dos cariños, se lo dice a la abuela: el de mi Paco y el tuyo. Es una niña que descubrió el amor en este hombre payo y está absolutamente obsesionada por él, pero a la vez es una obsesión desde una negatividad”, dice la directora y recuerda el mundo gitano.

Para Castejón, Salud tiene metida en la cabeza la voz de la fragua, siempre ligada a los gitanos. No obstante, la artista escénica decidió no presentar la herramienta físicamente en el escenario de la ópera.

Uno de los oficios más conocidos del pueblo gitano, que lleva 600 años en España, es que los gitanos trabajan el fuego, los calderos, son fragüeros, eran tratantes de caballos, vendedores de flores. En De Falla está muy presentes la fragua, los fragüaeros, la voz de los vendedores de flores.
“Pero, para mí, todas esas voces, aparte de representar una realidad social que existía, es la voz que tiene Salud en la cabeza todo el tiempo: 'Malhaya el que nace yunque en lugar de nacer martillo'; es decir, quien recibe todos los golpes. Le está recordando todo el tiempo quién es ella y lo que va a ser toda su vida: eres pobre, morirás pobre, y te tienes que conformar con esto”, sostiene la directora.

Y recuerda que lo que se esperaría en ese mundo de Salud es que se case con otro gitano, de su pueblo.

“Y ella trata de rebelarse con Paco y de tener esa capacidad de elección, pero está todo el tiempo atormentada porque sabe que es muy difícil que este hombre termine con ella; por eso esa inquietud del primer acto, donde está esperando que él venga, con dolor de estómago, le falta el aire, porque siempre piensa que él no va a venir, se ven a las seis, pero ella siempre esta con esa angustia de que él no venga”.

Para Castejón, Salud es un ser muy atormentado y por eso enferma y por eso muere al final.

“La idea que me he hecho es que Salud es una persona con un corazón muy frágil y que ha sufrido mucho desde pequeña por la ausencia de sus padres y con un corazón enfermo, Por eso la abuela le permite tener esa relación, que para mí es impensable que, en los tiempos que escribió De Falla, una abuela gitana se quedara tan tranquila de que su nieta virgen tuviera una relación con un payo. La única forma de justificarlo es que es super protectora con Salud porque está enferma y no tiene padres”, dice.

PCL

  • José Juan de Ávila
  • jdeavila2006@yahoo.fr
  • Periodista egresado de UNAM. Trabajó en La Jornada, Reforma, El Universal, Milenio, CNNMéxico, entre otros medios, en Política y Cultura.

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