A 20 años de ser Patrimonio Mundial; Paisaje Agavero invita a descubrir la historia detrás del tequila

RECREO

Detrás de los extensos campos azules, los trenes turísticos y las destilerías, existe un territorio con más de cuatro siglos de historia que invita a ser recorrido con calma.

Paisaje agavero en Jalisco (Cortesía)
Tony Martínez
Guadalajara /
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Hay lugares que se recorren con la vista y otros que se entienden con la historia. El Paisaje Agavero de Jalisco pertenece a ambos.

Este 2026 se cumplen 20 años de que la UNESCO inscribió al Paisaje Agavero y las Antiguas Instalaciones Industriales de Tequila como Patrimonio Mundial, un reconocimiento que convirtió a esta región en uno de los símbolos culturales más importantes de México y en un destino que hoy recibe a miles de visitantes de todo el mundo.

Pero detrás de los extensos campos azules, los trenes turísticos y las destilerías, existe un territorio con más de cuatro siglos de historia que invita a ser recorrido con calma.

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"La invitación es ir con los ojos bien abiertos para descubrir todo lo valioso que representa este sitio para la identidad mexicana", señaló a MILENIO el doctor Luis Ignacio Gómez Arriola, gestor del sitio por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El especialista recordó que el reconocimiento internacional no fue casualidad. En el año 2001 comenzó la elaboración del expediente que demostraría que este paisaje, construido por generaciones de agricultores y productores de tequila, tenía un valor excepcional para toda la humanidad.

El tequila agavero en Jalisco fue declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. (Sectur)


Cinco años después, el esfuerzo rindió frutos cuando la UNESCO aprobó por unanimidad su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial.

34 mil hectáreas de paisaje


Hoy, el Paisaje Agavero comprende más de 34 mil hectáreas distribuidas entre los municipios de El Arenal, Amatitán, Tequila, Magdalena y Teuchitlán, donde el cultivo del agave azul convive con antiguas haciendas, destilerías, caminos históricos y poblaciones que conservan una tradición viva.

"No existe otro lugar en el mundo donde haya millones de plantas de agave azul formando un paisaje como éste. Es un motivo de orgullo para Jalisco y para México", destacó Gómez Arriola.

En estos veinte años el reconocimiento también cambió el rostro turístico de la región.

"Cuando se obtuvo la declaratoria, Tequila prácticamente no era un destino turístico. Hoy es el segundo destino más visitado del estado de Jalisco", explicó.

Ese crecimiento permitió crear centros de interpretación, miradores y cientos de espacios informativos que ayudan a comprender por qué este territorio fue reconocido por la UNESCO y cuál es su importancia histórica.

El paisaje agavero es parte del Tequila Lab. (Cortesía)

Pero conservar este patrimonio implica enfrentar nuevos desafíos.

El crecimiento urbano, la llegada de nuevos cultivos, el incremento del turismo y las transformaciones económicas obligan a proteger un territorio que continúa vivo.

Orden, desarrollo y trabajo en equipo


La arquitecta Violeta Ponce Sánchez y Ortega, Jefa de Conservación y Restauración de la Secretaría de Cultura, quien participa en la actualización del Plan de Manejo del Patrimonio, explicó que actualmente se trabaja de manera coordinada con los cinco municipios que conforman la zona protegida para ordenar el desarrollo sin perder los valores que dieron origen a la declaratoria.

"El objetivo es que el crecimiento de la región sea compatible con la conservación del patrimonio. Se trata de proteger el paisaje, pero también de garantizar que siga siendo un territorio vivo para las comunidades que lo habitan", mencionó.

Añadió que la conservación requiere la participación de distintas instituciones y no únicamente de las autoridades culturales.

"La protección del Paisaje Agavero depende del trabajo conjunto entre los municipios, el Gobierno del Estado, el INAH y las propias comunidades. Sólo así podremos preservar este patrimonio para las siguientes generaciones", sentenció Violeta.

Recorrer el Paisaje Agavero significa caminar entre sembradíos que cambian de tonalidad conforme avanza el año, visitar antiguas destilerías, conocer haciendas centenarias, admirar el Volcán de Tequila y descubrir la historia de una bebida que terminó por convertirse en símbolo de México.

Paisaje Agavero de Jalisco. (CORTESÍA)

A veinte años de su inscripción como Patrimonio Mundial, la invitación sigue siendo la misma: visitar el Paisaje Agavero no sólo para brindar con un tequila o disfrutar de un tradicional cantarito, sino para conocer uno de los territorios culturales más importantes del país y entender por qué este rincón de Jalisco es reconocido como un patrimonio de toda la humanidad.

MC


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