La escritora Elena Poniatowska presentó su nuevo libro: Rosario Castellanos. En los labios del viento he de llamarme árbol de muchos pájaros, publicado por el Fondo de Cultura Económica en el marco de la Fiesta del Libro y la Rosa 2026 de la UNAM.
“Tenía una carita de luna llena y Rosario se reía mucho con su voz cantarina y sus ojos sabían ser como tu cómplice, tu amiga, y ella siempre caminó al lado de sus estudiantes y, cuando yo le hablaba para algo, ella siempre me respondía con su voz, la de Campanita en el bosque”, recordó Poniatowska ante los asistentes.
La obra establece un vínculo entre la vida de Rosario Castellanos (1925-1974) con su producción literaria y las condiciones de las mujeres mexicanas durante la segunda mitad del siglo XX.
“Ella tenía unas manos y pies chiquitos, sentía que se podría romper, pero era una mujer muy fuerte, porque sabía hacer reír a sus estudiantes en sus clases en la UNAM, no los iba a aburrir”, agregó la autora, quien recibió aplausos en cada momento del público.
El volumen reúne anécdotas y reflexiones sobre los escritos de Castellanos, su relación con los pueblos indígenas en Chiapas y su labor como embajadora de México en Israel.
“Fue maestra, una mujer dedicada; no era regañona, sabía seducir a las personas. Rosario era una conquistadora, una mujer de gran fortaleza y con una voz como de pajarito”, explicó.
La escritora Diana del Ángel comentó que “es un libro breve pero tierno y es como si estuvieran escuchando a Elena contando la historia de Rosario Castellanos; donde hace un recorrido de su vida y obra, pero se detiene en ciertos momentos importantes, algunos desconocidos, y cita los primeros poemas de Castellanos, donde toca uno de los temas que serán muy importantes para ella, como era la muerte”.
Poniatowska abordó episodios de la vida diaria de Castellanos y su paso por la diplomacia.
“Ella veía a las mujeres y sentía que todas en Chiapas vivían muy solas; había una distancia en sus matrimonios y no podían hacer muchas cosas. Pero Rosario Castellanos abrió muchas puertas y fue una mujer que adquirió alas, empezó a volar y a creer en ella, y lo mejor para cualquier ser humano es hacer lo que uno quiere y ella lo logró”.
La autora de Hasta no verte, Jesús mío refirió que Castellanos murió a los 49 años de edad. “A Rosario todos la querían, pero no supimos protegerla de sí misma, es decir, ella actuaba en contra de ella”.
El año pasado se conmemoraron los 100 años del nacimiento de Rosario Castellanos. Una de las voces más poderosas, lúcidas y necesarias de la literatura mexicana. Poeta, narradora, ensayista y diplomática, su obra abrió caminos para el pensamiento feminista, la reflexión sobre la identidad cultural y la denuncia de las desigualdades sociales.
Y la periodista Elena Poniatowska relató encuentros personales con la autora de Balún-Canán.
Un día invité a comer a Rosario a mi casa con mis papás y me sentí muy halagada de que una escritora tan famosa aceptara. Rosario contaba muchas historias donde siempre era ella la que metía la pata (risas) y de alguna manera siempre dejaba que brillara el otro”, detalló.
Al cierre del evento, Elena Poniatowska respondió preguntas del público sobre el oficio de escribir.
“Es muy importante fijarse, oír y ver, porque uno escribe a partir de lo que uno siente, de lo que trae en el corazón. Escribir es compartir con los demás, es parte de la vida y me sirvió mucho ser pequeñita (risas) porque no estorbaba a nadie en la redacción del periódico donde trabajaba y no se daban cuenta dónde estaba”, concluyó.
La Fiesta del Libro y la Rosa 2025 de la UNAM continuará durante todo el fin de semana en el Centro Cultural Universitario.
PCL