Sendero de suicidas, es el poemario con el que Rubén Rivera García ganó el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2021 y del cual compartió vía telefónica con los lectores de Milenio algunas ideas en torno a su gestación.
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El premio le fue otorgado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL), y el Gobierno del estado de Aguascalientes, por medio del Instituto Cultural de Aguascalientes.
Rubén Rivera es poeta y fotógrafo. Nació en Guasave, Sinaloa, en 1962. Es egresado de la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Su trabajo se ha publicado en diarios locales y nacionales: Debate, El Universal y La Jornada, así como en las revistas Tierra Adentro, Blanco Móvil, Timonel, Textos y Los Centauros.
Es autor de los volúmenes de poesía Cuerdas de mar (1995), Flores y relámpagos (1998), Al fuego de la panga (2001), Música de cuatro espejos (2006), Defensa de oficio (2009), La llama de los cuerpos (2010), Fulgor del regreso (2012), Sewa yoleme (2012) y Caravana de sombras (2014).
Sendero de Suicidas ¿cómo surgió?
Es el resultado de una investigación sobre los poetas que se han suicidado en el mundo. Los dividí según lo que utilizaron para quitarse la vida: La bala, el agua, la soga, el gas, el veneno, los barbitúricos, el anhídrido carbónico, los rieles, los que se tiraron de puentes, los que se cortaron las venas. Documenté como 49 poetas, casi todos del siglo 20. Li Po, poeta chino que se lanza de la borda de la barca queriendo abrazar la luna que se refleja en el río amarillo y fue arrastrado. Kostas Karyotakis, Vasco de Quiroga, chileno; Paul Celán que se lanza al río Sena; Jorge Cuesta que utiliza la soga, mexicano; Gérard de Nerval, Mariana Ébano, Serguéi Yesenin; Sylvia Plath, después de darle de comer a sus hijos, mete la cabeza al horno y muere intoxicándose con gas. Mário de Sá-Carneiro que utilizó veneno, Manuel Acuña que tomó arsénico, Leopoldo Lugones… Pizarnik que usó barbitúricos igual que Pavese… Ferratero español que utillizó anhídrido carbónico, Anne Sexton que se tiró a los rieles; Hai Zi… Agustín Goytisolo se lanza de un edificio… Johann Frank, austríaco…
Lo comencé a trabajar hace cinco o cuatro años sin ninguna pretensión de buscar el aplauso. Lo hice como un homenaje a los poetas que han decidido quitarse la vida, a pesar de que le cantan a la vida, al canto del pájaro, al canto de la lluvia. Cómo es que deciden irse del mundo e integrarse a la nada, me parece difícil. El propósito era definir el último adiós ante el mundo.
Finalmente ¿cuál fue la experiencia de creación?
La pregunta sigue ahí. ¿Si estás en la vida por qué decides quitarte la vida? Somos energía, somos hombres que amamos la vida, me sigue pareciendo complicado de entender y recuerdo a Vladimir Mayakovski: cuando se suicida su colega Sergei, le hace una oda, y de repente él también se suicida. La pregunta queda ¿Cómo es posible si somos cantores de la vida?
Fue un trabajo difícil, ese fue un libro no para el aplauso. No escribo para ganar premios. La poesía es íntima es una lucha contra tus propios demonios, con todo lo que te impacta: la tristeza, la separación, no tener un amigo, tu amada, cuando se muere tu hijo. El poeta va lidiando contra sus propios fantasmas y lograr un libro que habla de suicidas fue un libro lento, lo dejaba descansar para recuperar fuerzas en ese proceso, fue muy desgastante.
¿Cómo define este poemario en relación a otros que ya ha escrito antes?
Es un poemario de lenguaje sencillo, profundo, con sus metáforas como un diálogo con el poeta que se está yendo del mundo. Como si el poema que escribí el último poema que escribe el poeta en cuestión. Lo detallé como una especie de currículum: Coloqué su foto, su nacionalidad, fecha de nacimiento y muerte. Incluí alguna ocupación, lo demás, palabras como yéndose de este mundo recordando un poco a lo que se dedicaba en vida, de manera metafórica, con figuras de pensamiento, como un viaje…
¿Después de cruzar el Sendero de los suicidas que viene?
Continúo sacando fotos y tengo varios libros inéditos, estoy haciendo uno sobre Neal Cassady y sus últimos días en San Miguel Allende, Guanajuato, estoy investigando al respecto, ya he realizado varios viajes hacia allá y reuniendo información.
Claves
PoemaDjami Wadaï, el sirviente de Rimbaud
Mi señor es silencioso, taciturno, desconfiado y cuando le sube la fiebre es sumamente irritable y ofensivo.
Tras su terrible máscara, lágrimas errantes. Cuando me abraza siento alacranes que me recorren y las hienas ríen en mi sangre.
Mi señor Rimbaud, la vida es larga porque existes, y los astros brotan desde nuestros cuerpos.
SRN