“Si no hubiese sido un escritor, hubiese sido un actor, supongo, maravilloso (risas). Es lo que me hubiese encantado ser, pero creo que tomé la decisión correcta de no serlo”, dijo Salman Rushdie (Bombay, 1947) en videoconferencia para hablar de su nuevo libro, La penúltima hora (Random House).
A pregunta expresa de MILENIO sobre la frase final de la obra: “Nuestras palabras nos fallan”, el escritor dijo que es una advertencia.
“Creo que dice que estamos viviendo en un momento en el cual la comunicación dentro de una sociedad está colapsando; hablo especialmente de Estados Unidos. La profundidad de la división en este país es alarmante, como que estás gritándole al vacío. Por un lado, realmente no puedes entender lo que el otro lado está diciendo. Y creo que si vives en una sociedad que ya está tan dividida, el idioma es insuficiente para la comunicación y esto es algo peligroso para la sociedad”.
Con las huellas de las heridas consecuencia del ataque que sufrió el 12 de agosto de 2022, en el que casi pierde la vida, el autor respondió cada una de las preguntas sorprendido por la convocatoria, rodeado por sus libros y con sus característicos lentes con un vidrio oscuro que oculta la pérdida del ojo derecho tras el atentado.
“Para mí la literatura siempre ha sido la mejor manera que tengo de responder al mundo en el cual yo vivo. Las historias que he contado siempre han sido como pasos en este viaje. Escribir nos puede dar maneras de pensar. No puede ignorar o no puede derrocar los regímenes con frecuencia, pero en los tiempos difíciles en los que vivimos, espero que sea una manera de incrementar la comprensión de los lectores de lo que está sucediendo. George Orwell y su escritura nos ha dado maneras de pensar en la opresión y en la tiranía”, opinó.
Poco que añadir sobre Trump
A pesar de que muchas preguntas se hicieron sobre los problemas del mundo, los ayatolas, Donald Trump y temas sombríos, Rushdie mostró su buen humor y prefirió hablar de sus lectores.
“A medida que he ido avanzando en la vida, cada vez me interesa más la manera en la que se acercan a un texto y cómo se hace ese trayecto a través del texto más alegre para que sea más fácil de disfrutar. Algunos encuentran elementos de conexión y se ven en las historias. Si la literatura tiene un uso y una utilidad, es la comprensión de la naturaleza humana”.
En cuanto al presidente de Estados Unidos, aseguró: “A ver, todo el mundo se ha preocupado. Y habiendo dicho esto, hay muy poco que añadir. Es un momento muy oscuro en la vida pública estadunidense. Como lo vemos con la discusión de Groenlandia y de Canadá, se está convirtiendo en un momento oscuro no solo para Estados Unidos”.
Ficción corta
En La penúltima hora, Rushdie volvió a las historias cortas porque, aseguró, también pueden ser muy profundas.
“Algunas de las mejores historias del mundo son relativamente cortas. La metamorfosis de Kafka tiene pocas páginas o La muerte en Venecia de Thomas Mann, y son algunos de los libros más profundos que se han escrito nunca. No he publicado ficción corta en mucho tiempo; el libro previo fue East-West, hace muchos años. Quería volver a ese formato, probar de nuevo porque te da lo suficiente para ser serio, pero también es lo suficientemente corto para que sea leíble. Te permite explorar una idea con intensidad sin la expansión de una novela de 500 páginas”.
Tras publicar Cuchillo (2024), libro en el que relató el ataque que sufrió en 2022 mientras dictaba una conferencia, Rushdie vuelve a sus orígenes a través de cinco textos. En uno de ellos regresa a las calles del Bombay de Hijos de la medianoche, donde se reencuentra con viejos personajes de esa novela de 1981, y completa un recorrido por los tres países donde ha vivido: India, Inglaterra y Estados Unidos.
El escritor explicó que esta nueva entrega nació de forma no planificada y terminó convirtiéndose en un compendio de sus obsesiones vitales: el hogar, la libertad y el acto final de la existencia.
En el libro de relatos que se publicará en español el 17 de febrero, el autor escribe sobre dos ancianos criminales, un matrimonio infeliz cargado de música, dólares y magia, el fantasma de un académico inglés con ansias de venganza, una muerte misteriosa y una parábola sobre la libertad de expresión.
Busca distribuidor para su documental
En la conversación con la prensa, el escritor dio a conocer que buscan distribuidor para 'Knife: The Attempted Murder of Salman Rushdie', documental dirigido por Alex Gibney en el que se relata el atentado con imágenes inéditas.
Dijo que el relato “El viejo de la piazza” es la historia más alegórica del libro: “Sugiere que vivimos en una época en la cual la comunicación entre distintas partes de nuestra sociedad está colapsando. Es muy difícil para las personas hablar entre ellas; incluso aunque hablemos el mismo idioma realmente no nos entendemos. Y cuando la comunicación se cae en la sociedad, es algo peligroso, y de esto va esta historia”.
Las personas mayores
Rushdie comentó que, a punto de cumplir 79 años, decidió escribir sobre personas mayores.
“Lo que me fascina es cómo los artistas responden al final de su trabajo. Por ejemplo, en Rembrandt, cómo el arte progresa y dónde termina ese arte comparado con su etapa joven. O Picasso, cuyo estilo final se consideró inferior en su momento, pero hoy vemos que tiene una fluidez que sale de toda una vida de práctica”.
Se le cuestionó sobre la muerte y la manera como le gustaría ser recordado.
“Yo tengo una visión bastante buena de la muerte y esto sirve como inspiración de cierta manera. Me interesa cómo abordar estar en el ‘último acto de la obra’, esta idea del estilo tardío. Por ejemplo, hay gente a la que no le gusta envejecer, que pierde la audición. Pero bueno, tenemos la Novena Sinfonía, Beethoven fue capaz de hacer una obra que salía de la felicidad en estos últimos años. Creo que es muy interesante ver cómo los artistas responden a esos últimos años. Yo espero poder explorar ambas cosas: la ira contra el final de los tiempos, como decía Dylan Thomas, y la serenidad”.
También dijo que cree en la inmortalidad: “Los escritores escribimos para la posteridad, no solo para el lector inmediato, también para el futuro, esperas que la gente quiera leer tus libros muchos años después de que tú mismo ya no estés aquí y que seguirán encontrando valor en estas historias”.
BSMM