Con la ópera en dos actos, ‘Semiramide’, que es considerada una de las mayores obras de Rossini, el Teatro Isauro Martínez presentará la puesta que durante 25 años no subía al escenario del Met de Nueva York el próximo sábado a las 12:00 horas.
Con Angela Meade como la mortífera reina de Babilonia y Elizabeth DeShong en el rol masculino de Arsace, quienes sostendrán un feroz dueto de coloraturas.
Asimismo y como una grata sorpresa, el tenor mexicano Javier Camarena será el rey Idreno, en tanto que el bajo Ildar Abdrazakov interpretará al príncipe Assur y el bajo-barítono Ryan Speedo Green, al sumo sacerdote Oroe.
Con Maurizio Benini en el pódium del Met, se garantiza la calidad y una gran interpretación en esta bella ópera. La cita es este sábado a las 12:00 horas.[OBJECT]
Con música de Gioachino Rossini y libreto en italiano de Gaetano Rossi, la ópera está basada en la tragedia Semiramide de Voltaire, misma que fue estrenada el 3 de febrero de 1823.
Según los conocedores ‘Semíramis’ es el nombre griego de una reina asiria que fue muy famosa en su propio tiempo, dando lugar después a muchas leyendas y fantasías y de quien se dice que dejó monumentos con su efigie en tierras muy lejanas.
Parece ser que el nombre original de esta antigua dama fue el de Sammuramat, fue madre del rey Adad-nirari III, quien gobernó entre los años 810-782 antes de Cristo y esposa del rey Shamshi-adad V, quien a su vez reinó entre los años 824-810 antes de Cristo.
Las primeras referencias que se tienen de Semíramis aparecen en las obras del historiador griego Herodoto, quien afirma que una de las puertas de Babilonia fue nombrada en su honor.
Más rica y compleja es la historia de Semíramis, según la cuenta el historiador Diodoro Sículo, quien dice que nació de una diosa y después de haberse casado con un oficial del ejército asirio, cautivó con su belleza y su valor al rey Nino, quien la hizo su esposa.
Poco después, Nino, quien también es una figura mítica, murió dejando un hijo, Ninyas, nacido de Semíramis. Fue ella, sin embargo, la que asumió el poder y reinó por muchos años.
Según Diódoro Sículo, Semíramis construyó Babilonia y se dedicó a la conquista de tierras lejanas. Con el paso del tiempo, la reina Semíramis se enteró de que su hijo Ninyas conspiraba contra ella, por lo que decidió abdicar y desaparecer del mapa.
El que Rossini haya elegido a un personaje como Semíramis como protagonista de una de sus óperas, refleja una costumbre que estuvo muy en boga en el siglo XIX: la de elegir locaciones exóticas y remotas como escenario de la acción, para añadir un toque de color misterioso y fantástico. [OBJECT]
En el catálogo de Rossini hay varias óperas en las que se sigue esta costumbre: La italiana en Argel, Moisés, Maometto II, El sitio de Corinto. Es evidente que todo lo que tuviera que ver con el Oriente y con el África llamaba poderosamente la atención de los libretistas y los compositores decimonónicos.
En la actualidad, es bien conocido el hecho de que si bien las óperas de Rossini no son interpretadas con mucha frecuencia, con excepción de títulos como El barbero de Sevilla y La Cenicienta, muchas de sus oberturas han permanecido en el repertorio de concierto.
La razón de esto puede ubicarse en el hecho de que Rossini fue un gran maestro de los efectos orquestales, logrando sabias combinaciones instrumentales y poderosas acumulaciones sonoras que le ganaron el sobrenombre de Il Signor Crescendo.
La ópera Semiramide fue compuesta por Rossini en 1823 para el Teatro La Fenice de Venecia y estrenada con un éxito tal que los críticos afirmaron que era la mejor obra de Rossini.
ldv