“Lectores tienen derecho a contar con acervos suficientes, diversos y actualizados”: Diego Echeverría Cepeda

El presidente de la Caniem afirma que la tasa cero de IVA para librerías debe estar acompañada por una política robusta de fomento al libro y la lectura.

Diego Echeverría Cepeda, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana. (Foto: Especial)
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

Tras los anuncios del gobierno federal sobre apoyos al ecosistema del libro, como tasa cero para las librerías y una compra masiva de títulos con un presupuesto de 50 millones de pesos, Diego Echeverría Cepeda, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), charla con MILENIO acerca de estos temas.

“El cierre o la disminución de operaciones de una editorial, la desaparición de una librería independiente o de cadena, y la falta de acervos actualizados en las bibliotecas afectan directamente la diversidad editorial del país y existe un riesgo para la bibliodiversidad. En última instancia, esto perjudica a la población, porque limita su acceso a una oferta amplia y plural de ideas, voces y conocimientos”.

Sobre la tasa cero de IVA para librerías, opina: “Es un paso muy importante para fomentar la creación, desarrollo y permanencia de estos espacios en nuestro país. Es una demanda histórica del sector y, sin duda, representa un alivio relevante. Sin embargo, debe estar acompañada por una política robusta de fomento al libro y la lectura que atienda integralmente el resto de los problemas de la red de valor del libro”.

El entrevistado agrega que la tasa cero no implica necesariamente una reducción automática en el precio de venta de los libros.

“Su efecto principal consiste en permitir que las librerías acrediten el IVA que pagan en sus gastos de operación, como renta, servicios, tecnología y otros insumos. Esto mejora su liquidez y sus márgenes, y les da mejores condiciones para sostener sus operaciones. Para muchas librerías independientes puede significar la posibilidad de mantener sus puertas abiertas, ampliar su oferta y seguir acercando una mayor diversidad de libros a los lectores”.

La Secretaría de Cultura destinará 50 millones de pesos para una compra masiva de libros que se prevé será democrática.

“Esta compra representa un buen primer paso, pero debemos evitar que la conversación se concentre únicamente en el monto. Lo verdaderamente importante es que las adquisiciones se institucionalicen, se realicen de manera periódica y transparente, y tengan como prioridad a los usuarios y lectores, quienes tienen derecho a contar con acervos suficientes, diversos y actualizados”, explica el entrevistado.

En cuanto a la situación incierta de Ediciones Era, asegura: “Por triste que sea, nos permitió como sector hacer visible ante el Ejecutivo la difícil situación que atraviesa la industria. Esperamos que, a partir de esta coyuntura, el Estado construya una verdadera política transversal de fomento al libro y la lectura. Esa es la conversación de fondo: hacia dónde queremos ir como país, especialmente ahora que resulta evidente la necesidad de mejorar nuestros índices de lectura y, sobre todo, de comprensión lectora”.

La Caniem presentó una política integral para el libro, que incluye establecer una interlocución clara, permanente y transversal entre el gobierno y la industria editorial; garantizar la correcta aplicación del precio único del libro; recuperar e institucionalizar la adquisición y renovación de acervos para bibliotecas públicas y escolares; y fortalecer y dinamizar la política nacional de lectura. A estos puntos debemos sumar el combate decidido contra la piratería, tanto física como digital, y una protección efectiva de los derechos de autor.

“Estos son los frentes fundamentales que deben atenderse para construir una verdadera política de fomento al libro y la lectura, con una visión transversal y de largo plazo. La industria lleva años planteando estas necesidades; por ello, los primeros anuncios son positivos, pero es indispensable avanzar pronto hacia su implementación”.

Para Diego Echeverría Cepeda, el programa de renovación de acervos para bibliotecas atiende, en primer término, una deuda con los usuarios y lectores que hoy, por primera vez en siete años, comienza a corregirse.

“Si bien las medidas benefician también a la industria editorial, todavía no constituyen por sí solas una política integral de fomento al sector. Se requiere una estrategia permanente que contemple la producción, distribución, comercialización y circulación del libro, así como la formación de lectores y el fortalecimiento de las bibliotecas”.

Finalmente, el presidente de la CANIEM afirma: “Hoy no contamos con un censo nacional suficientemente actualizado que permita determinar con precisión cuántas editoriales y librerías se encuentran en una situación vulnerable, ya que estos son datos privados. Lo que sí podemos afirmar es que no se trata de casos aislados, sino de señales de un problema estructural que requiere acciones inmediatas”.

PCL

  • Vicente Gutiérrez
  • vicente.gutierrez@milenio.com
  • Periodista desde hace 25 años y especialista en temas culturales, la industria del entretenimiento y cinematográfica. Por su experiencia y conocimiento, también ha participado en temas de política y de negocios. Es reportero de cultura en Milenio y locutor en “La Taquilla”, programa de Radio Fórmula 104.1 FM.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite