“Las universidades están llenando el vacío editorial que desde 2018 han dejado muchísimos gobiernos estatales y municipales, pese a que ellas tienen presupuestos más limitados”, afirmó el escritor José Landa durante presentación de su libro No pido compasión para mis quejas (reunión poética 1993-2023), editado por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).
Psicólogo, comunicólogo y criminólogo, Landa destacó “la labor editorial ordenada y rigurosa” que llevan a cabo instituciones educativas como la UACM, con José Ángel Leyva al frente, pero también otras como la Universidad de Guadalajara y la Autónoma de Nuevo León.
“Cuentan con planes anuales, consejos editoriales y curadores académicos y literarios, a diferencia de la merma presupuestal y desinterés político especialmente para el rubro editorial que se ha acentuado desde 2018 a la fecha”, lamentó el autor, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
Entre sus libros se encuentran Naviguer est un Oiseau de Brume, una edición de Écrits des Forges con Mantis Editores en Quebec, así como Tribus de polvo nómada, de la Editorial Renacimiento de Sevilla, España. Ha ganado premios como el Internacional de Poesía Ciudad de Alcalá, en Madrid, y el Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón en Guatemala.
La escritora María Rivera, premio Aguascalientes de Poesía, se refirió al libro y la obra de José Landa como “una fresca novedad”, y agregó: “Ha sido una aventura, un advenimiento parecido al que lectores que desconocen su obra encontrarán entre sus páginas, un testimonio vital, pero también literario”.
Expuso: “Y es que si admitimos que hay razas o especies de poetas, tendríamos que decir que Landa pertenece a una rara especie de autor que combina con igual maestría la pasión vital con las preocupaciones librescas o literarias o metapoéticas: una combinación anómala en la que con naturalidad transita de la referencia literaria a la más inmediata observación de lo contingente”.
PCL