El dolor como impulso creador, la coincidencia máxima entre Gaudí y Cirlot: Victoria Cirlot

La editorial Vaso Roto reedita 'El arte de Gaudí', libro que reúne los ensayos y poemas que Juan Eduardo Cirlot escribió entre 1949 y 1956 sobre el autor de la iglesia de la Sagrada Familia de Barcelona.

La medievalista Victoria Cirlot y su padre, el poeta, crítico de arte y simbólogo Juan Eduardo Cirlot. (Cortesía: Vaso Roto)
Ciudad de México /

La medievalista Victoria Cirlot acepta que la reedición de El arte de Gaudí es un homenaje a su padre, el poeta, crítico de arte y simbólogo Juan Eduardo Cirlot (1916-1973), igual que al arquitecto catalán, de quien el próximo 10 de junio se conmemorará su centenario luctuoso y el 25, su nacimiento en 1852.

“Yo creo que sí (es un homenaje). Estoy muy contenta con que Vaso Roto haya publicado este libro, que a mí me gusta inmensamente porque a mí me gusta cómo publica sus libros Vaso Roto”, señaló la directora de la colección El Árbol del Paraíso de la editorial Siruela a pregunta expresa de MILENIO.

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Y admite que el dolor como impulso de creación es el punto de coincidencia máximo entre Antoni Gaudí y Juan Eduardo Cirlot.

Victoria Cirlot (Barcelona, 1955) habló con periodistas en una videoconferencia el martes 19 de mayo previo a la presentación del libro en Monterrey, donde nació la editorial Vaso Roto que dirige la poeta Jeannette L. Clariond, quien el año pasado publicó a la filóloga su volumen de ensayos en Marginalia.

El arte de Gaudí reúne los ensayos y poemas que Juan Eduardo Cirlot escribió entre 1949 y 1956 sobre el autor de la iglesia de la Sagrada Familia de Barcelona, que aparecieron por primera vez en un libro en 1950, que se reeditó en 1956 y 1965, al que se suma otro libro sobre el arquitecto catalán en 1966.

El volumen, que se presentó en La Milarca del Parque Rufino Tamayo de San Pedro Garza, recorre obras emblemáticas como la Sagrada Familia, el Park Güell, la Casa Batlló y la Casa Milà, a las que Cirlot interpreta como espacios donde confluyen naturaleza, espiritualidad, imaginación y modernidad.

El autor de El espíritu abstracto: desde la prehistoria a la edad media describe la arquitectura gaudiniana como una experiencia estética intensa donde “siempre nos espera la sorpresa, el hallazgo, el brote purísimo de la creación artística”.

La aproximación de Cirlot a la obra de Gaudí transformó la comprensión tradicional de la arquitectura moderna al interpretarla como una experiencia simbólica y espiritual.

Portada del libro 'El arte de Gaudí', editado por Vaso Roto. (Foto: Especial)

Cirlot entendió la arquitectura gaudiniana como una “arquitectura desencadenada”: libre, orgánica y visionaria, capaz de romper con el historicismo del siglo XIX y dialogar con el arte contemporáneo.

Pasaron seis décadas para que la editorial regiomontana reeditara el volumen, ahora de 168 páginas, con edición y prólogo de Enrique Granell, experto en la obra de Cirlot, de quien incluyó sus poemas.

Con numerosas fotografías donde incluso se exploran los vasos comunicantes entre la obra de Gaudí y las culturas africanas, sin que el genio catalán haya tenido alguna influencia directa de ellas, Granell destaca lo extraordinario de que un poeta como Juan Eduardo Cirlot haya escrito sobre un arquitecto.

“Los textos se publican en orden cronológico estricto para que el lector pueda apreciar los cambios y matices con los que Cirlot va explicando al arquitecto y que denotan, a lo largo de los años, las transformaciónes de sus propios intereses intelectuales”, dice en el prólogo el también arquitecto Granell.

“Podemos apreciar el paso del surrealismo al informalismo –de la imagen a la materia– y la irrupción de las explicaciones simbólicas que iban a culminar con el libro más celebrado de Cirlot, el Diccionario de los símbolos tradicionales, publicado por primera vez en 1958”, agrega el editor.

Al respecto, Victoria Cirlot, catedrática de la Universidad Pompeu Fabra, destacó que la primera edición de 1950 tuvo tal resonancia en Barcelona que por eso se reeditó en 1956, 1965 y 1966. Y expresó su satisfacción con la nueva edición de Vaso Roto, que consideró también homenaje a su padre.

“Ahora que vivimos en duda constante sobre cuál es el futuro del libro, este es uno de los que se leen magníficamente: no pesa, está magníficamente reproducido, la tipografía es perfecta. Es delicioso de leer”, dijo la autora de La mirada interior. Escritoras místicas y visionarias en la Edad Media (Siruela).

Y subrayó el interés de Jeannette L. Clariond por difundir las obras de Cirlot desde hace diez años.

“Es una poeta de un gusto refinadísimo, muy interesada por Cirlot desde hace ya mucho tiempo. Ella publicó El libro de Cartago para homenajear los 100 años del nacimiento de Cirlot en 2016, en una edición facsímil, absolutamente increíble”, agregó la filóloga románica y especialista en el Medioevo.

Contó que, para aprovechar las efemérides por el próximo centenario luctuoso de arquitecto catalán el 10 de junio y como iba a declararse 2026 el Año de Gaudí en Barcelona, propuso a Clariond la edición.

“Y ella estuvo encantada. Y lo hemos hecho”, agregó Cirlot. Y destacó que el mérito que la edición estuviera a cargo de Granell, especialista en su padre y curador de su exposición en Valencia en 1992.

“Siempre ha trabajado sobre Cirlot. Granell es arquitecto, profesor de una escuela de arquitectura, y es una de las personas que mayor empatía han demostrado con respecto a Cirlot. Por eso es un libro que sí, a mí me hace una ilusión tremenda que haya salido. Y sí, es un homenaje tanto a Gaudí como a Cirlot”, indicó la medievalista y editora, a pregunta expresa de este reportero en la videoconferencia.

La publicación coincide también con los 110 años del nacimiento de Cirlot (Barcelona, 1916-1973), considerado una figura esencial de la crítica artística española del siglo XX.

Poeta, compositor y crítico de arte, Cirlot mantuvo una estrecha relación con las vanguardias artísticas y el surrealismo, particularmente a partir de su encuentro con André Breton en 1949.

—Cirlot habla mucho del dolor en Gaudí como genio. Y escribe la frase al respecto: “Pues el genio no ama ni desea como el hombre ordinario, sino con una intensidad espantosa y volcánica”. ¿Usted coincide?

A mí me gusta mucho. Y le agradezco su pregunta. Aunque yo me quedo con una frase que está muy conectada con la que usted ha señalado, cuando Cirlot dice: “De la imagen despedazada, pueden salir 10 Sagradas Familias”. A mí este es un tema que me interesa mucho, porque estamos hablando del hombre herido y de una herida que a lo que impulsa es a una creación desorbitada, justamente por la herida. Sabemos poco acerca de la biografía de Gaudí, pero todo parece indicar que, en efecto, fue un hombre dolorido y herido. Y esa eclosión creadora parece que procede de ahí.

—¿Y en el caso de su padre, que fue también un genio, se puede aplicar la frase?

También, exactamente igual. Ese es el punto de coincidencia máximo entre Antoni Gaudí y Cirlot.

PCL


  • José Juan de Ávila
  • jdeavila2006@yahoo.fr
  • Periodista egresado de UNAM. Trabajó en La Jornada, Reforma, El Universal, Milenio, CNNMéxico, entre otros medios, en Política y Cultura.

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