El próximo 3 de junio, la artista e investigadora colombiana Yohanna M. Roa estrenará República Clandestina. Un lamento para Sor Juana en la Emily Harvey Foundation como parte de Unyielding Bodies, programa organizado por WhiteBox Portable que reúne performance, cine, música y conversación pública para reflexionar sobre el cuerpo como territorio de memoria, resistencia y producción de conocimiento.
Lo que inicialmente surgió como una aproximación artística a la escritora novohispana terminó transformándose en una pregunta más amplia sobre la transmisión del conocimiento entre mujeres.
“Lo que comenzó a interesarme ya no era representarla, sino preguntarme qué significa heredarla —explica en entrevista con MILENIO—. Comprendí con mayor claridad hasta qué punto históricamente las mujeres hemos tenido dificultades para recibir el conocimiento producido por otras mujeres, ya sea porque se les negó producirlo, conservarlo, documentarlo o transmitirlo”.
La investigación llevó a Roa más allá de la figura monumental asociada a Sor Juana; entre cartas, poemas y estudios históricos encontró a una mujer cuya vida estuvo atravesada por una búsqueda incesante de aprendizaje. Le impresionaron episodios como el deseo infantil de vestir ropa masculina para acceder a la universidad o la disciplina con la que estudiaba latín, llegando a cortarse el cabello cuando consideraba que no había alcanzado sus propias metas intelectuales.
“Me impresionó mucho entender hasta qué punto el deseo de conocimiento ocupaba un lugar central en su vida desde la infancia”, comparte.
La experiencia también tuvo una dimensión personal: “Hubo momentos en los que leerla, leer sobre ella o conocer episodios específicos de su vida no me dejaba dormir”, confiesa.
Fragmentos de una tradición
Uno de los ejes de la obra parte de una reflexión sobre las ausencias en la historia cultural. Mientras trabajaba en otro proyecto relacionado con la Piedra de Rosetta, Roa encontró una imagen que terminó acompañando esta investigación: la posibilidad de reconocer que existe un mensaje incluso cuando no puede leerse por completo.
“Creo que algo similar ocurre con gran parte de la producción realizada por mujeres y cuerpos feminizados a lo largo de la historia. Muchas veces heredamos fragmentos, rastros parciales o conocimientos interrumpidos”, afirma.
La artista considera que numerosos saberes quedaron fuera de los relatos dominantes porque fueron desarrollados en ámbitos considerados menores o privados.
“Pienso en el conocimiento producido desde la cocina, el textil, el cuidado o las formas de enseñanza doméstica. En muchos casos las mujeres simplemente no tuvieron acceso a la educación, a los medios de circulación intelectual o a la posibilidad de construir genealogías propias”, dice.
Desde esa perspectiva, recuperar a Sor Juana implica reconocerla como parte de una tradición intelectual que sigue dialogando con el presente.
“Me declaro en derecho, como mujer, de recibir lo que Sor Juana produjo. No únicamente como admiración histórica, sino como herencia intelectual”, confirma.
La lectura de textos como la Carta Atenagórica y la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz también la llevó a reflexionar sobre los mecanismos contemporáneos de exclusión dentro del ámbito cultural.
“Las mujeres siguen estando subrepresentadas en espacios de exhibición, publicación y autoridad cultural. No estamos en el siglo XVII, pero el silenciamiento, el borramiento y ciertas formas de censura siguen operando, muchas veces de maneras más sofisticadas o institucionales”, dice.
Del cuidado al escenario
La propuesta forma parte de una línea de trabajo en la que Roa ha investigado el cuidado como una categoría social y política. Por ello, durante la presentación compartirá panecillos de queso inspirados en una receta tradicionalmente atribuida a Sor Juana.
“Preparar alimento para quienes asisten es para mí una forma de reciprocidad, de cuidado mutuo y de construcción de comunidad”.
La decisión dialoga con una de las observaciones más conocidas de la escritora novohispana: “Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito. Cocinar dentro de este performance no es un gesto decorativo ni anecdótico. Es una forma de situar el cuidado en el centro de la experiencia”.
Para la artista, estas prácticas no pueden separarse de las formas en que se produce el conocimiento: “Cocinar, pensar, cuidar y producir conocimiento no son actividades separadas; forman parte de una misma experiencia”.
La reflexión atraviesa también la concepción del cuerpo presente en Unyielding Bodies. “Mi cuerpo no es una abstracción, es el lugar desde el cual percibo, pienso, siento, produzco conocimiento y establezco relaciones con los demás”, explica.
La dimensión sonora del proyecto nació a partir de la tradición de la saeta y de la interpretación que Joan Manuel Serrat hizo del poema de Antonio Machado. En esa figura encontró una resonancia con Sor Juana como el llamado Fénix de América.
La pieza se desarrolla en colaboración con FlamenKora —integrado por Volker Goetze, Roberto Monteiro y Ali Boulo Santo Cissoko— y con la mezzosoprano mexicana Guadalupe Peraza. El resultado combina la jarana mexicana, la guitarra, la trompeta y la kora africana en una propuesta que, según Roa, terminó convirtiéndose en “un lamento latinoamericano”.
La investigación incluyó además el estudio de textiles, bordados, dorados y elementos arquitectónicos del barroco novohispano, referencias que fueron incorporadas al vestuario.
“No me interesaba reproducir el barroco como una reconstrucción histórica, sino dialogar críticamente con él”.
Una conversación desde América Latina
El estreno tendrá lugar en un espacio asociado históricamente a la performance, la poesía experimental y las prácticas interdisciplinarias desarrolladas en Nueva York. Para Juan Puntes, director de WhiteBox, el interés del proyecto radica en que reactiva una figura histórica desde preguntas contemporáneas.
“Lo que me interesó es que no es una obra que ilustra a Sor Juana, sino que la reactiva. No la convierte en un monumento, sino en una presencia incómoda, viva”, comparte Puntes, quien considera que el programa responde a discusiones urgentes.
“Aunque todo parezca más virtual hoy día, el cuerpo sigue siendo donde lo real ocurre: la violencia, la memoria, el deseo y la identidad”, reflexiona.
Roa subraya que la presentación en Nueva York busca establecer un diálogo entre tradiciones culturales más que trasladar una figura latinoamericana a otro escenario: “No me interesa presentar esta obra como un gesto de validación desde el Norte hacia el Sur”.
La artista recuerda que la historia cultural de la ciudad también ha sido moldeada por comunidades latinoamericanas y caribeñas hasta diversas formas de experimentación artística surgidas de la migración y el intercambio cultural.
“Traer a Sor Juana a este contexto es también una forma de reivindicar la potencia intelectual, estética y filosófica que se ha producido históricamente en América Latina”, comparte.
Al concluir la investigación, Roa encontró una enseñanza que trasciende la obra misma.
“Creo que esa ha sido una de las lecciones más importantes que me deja Sor Juana. Me ha obligado a preguntarme cuántas veces las mujeres hemos aprendido a disminuirnos, a justificar nuestras capacidades o a pedir disculpas por ocupar espacio intelectual”.
Y concluyó:
“Quizás esa sea la herencia más profunda que recibo de Sor Juana: no una respuesta, sino una autorización. La autorización para pensar sin pedir permiso”.
La presentación se llevará a cabo en The Emily Harvey Foundation, ubicada en el 537 de Broadway, segundo piso, en Nueva York. Como parte de la programación, se realizará una conversación con la cineasta y artista Liz Canner, moderada por la curadora y crítica de arte Jovana Stokic, quienes dialogarán sobre los procesos creativos, las inquietudes conceptuales y los temas que atraviesan la práctica artística de Canner.
Las experiencias cuentan con el apoyo de NYC Cultural Affairs, Material for the Arts y Artists Container, instituciones comprometidas con el impulso a la creación contemporánea y el fortalecimiento de la comunidad artística.
Más acerca de Yohanna
Yohanna M. Roa es una artista e investigadora colombiana cuya práctica interdisciplinaria vincula performance, historia del arte, archivo, memoria y estudios de género. Su trabajo explora las relaciones entre cuerpo, cuidado, conocimiento e historia mediante proyectos que integran investigación, acción performática, textiles, cocina y procesos colaborativos en distintos contextos culturales. En México es representada por la galería Ana Tejeda.
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