Lágrimas, besos, abrazos, firmas y la promesa de volver, así fue la despedida de Javier Gandolfi de la ciudad de Tijuana, donde firmó su mejor etapa como jugador profesional.
Hoy viaja rumbo a Argentina para incorporarse a su nuevo equipo, Talleres de Córdoba.
Cerca de 350 aficionados se dieron cita a pesar de la hora, en el Aeropuerto Internacional de Tijuana, lugar al que arribaron desde las 20:00 horas (tiempo local). A las 21:30 horas llegó el capitán que al ver todo lo que se había organizado no pudo contener las lágrimas.
A partir de ahí fue un desfile de emociones con una manta de 5 metros con su rostro que refleja el sentir de la gente al despedir a su máximo ídolo.
Los seguidores de todas las edades le hicieron guardia de honor hasta la puerta de salida, donde el argentino continuó su camino.
Fuentes cercanas al jugador comentaron que jugará un año más y regresará a Tijuana para seguir con su vida, pues su familia está de acuerdo en vivir en esta ciudad.