Tras tropezar de manera dramática 30-27 ante los Kansas City Chiefs, Las Vegas Raiders se miden a unos New England Patriots que revitalizaron su panorama en la Conferencia Americana.
La dinámica con la que ambos conjuntos se presentan en el Gillette Stadium nos anticipa un choque emocionante, sobre todo al contar con dos estrategias con mentalidades fuertes, capaces de cambiar franquicias.
La lección aprendida
El primer trago amargo para Klint Kubiak como head coach de los Raiders dejó un aprendizaje costoso. En el partido ante los Chiefs en el Allegiant Stadium, Las Vegas llegó a superar a la defensiva comandada por el coordinador Steve Spagnuolo, además de que también llegaron a cortar el ritmo de Patrick Mahomes. Sin embargo, la ejecución en momentos críticos terminó por costarles un juego en el que tuvieron ventaja al descanso e incluso una delantera momentánea con poco menos de cinco minutos por jugar en el último cuarto. "Vamos a ganar el partido", llegó a declarar Kubiak al finalizar el segundo cuarto.
La toma de decisiones de los Raiders fue inconsistente en la segunda mitad. Tras renunciar a tres puntos seguros en el tercer cuarto para buscar convertir una cuarta oportunidad sin éxito, Kubiak optó por una postura conservadora durante el último periodo, enviando al pateador Matt Gay al campo cuando el marcador requería una postura más firme.
El ataque terrestre se vio truncado con apenas 72 yardas y aumentó la responsabilidad sobre Kirk Cousins. La intercepción sufrida por el quarterback al cierre del juego, provocada por una caída de la bolsa de protección, terminó por sellar una derrota que dejó al equipo con marca de 3-1 y una sensación amarga.
Pese al fallo, Kubiak defendió su decisión. "Obviamente, hubo un momento en el que anulé tres puntos, y teníamos previsto salir agresivos al partido", dijo Kubiak tras el partido. "No me arrepiento. Me arrepiento de no haberlo conseguido. Íbamos a ser agresivos, y eso formaba parte del plan de juego".
Una importante victoria
Por otro lado, los New England Patriots (2-2) llegan animados tras conseguir una de las victorias más significativas de su temporada. El conjunto dirigido por Mike Vrabel sorprendió a los Buffalo Bills con un triunfo 29-26 en el nuevo Highmark Stadium, superando un ambiente hostil y frenando la racha negativa por la que pasaban.
Drake Maye dejó atrás una racha de decisiones erróneas y, pese a registrar un par de entregas adicionales ante Buffalo, mostró serenidad en la bolsa de protección, sumando 269 yardas por aire, tres touchdowns y 54 yardas por tierra.
La jugada del partido llegó a falta de dos minutos para el final, cuando Maye escapó de la presión y conectó un envío de 23 yardas con Efton Chism III, quien aseguró la recepción a una mano en las diagonales. Además, el planteamiento del coordinador defensivo Zak Kuhr neutralizó a Josh Allen, limitando las posesiones de los Bills y forzando series cortas.
"Esto nos permite volver a la lucha", dijo el entrenador Mike Vrabel. "Sabíamos que iba a ser una batalla. Josh (Allen) es increíble. Drake le plantó cara".
El choque en Foxborough
Para los Raiders, el desafío consiste en ajustar la ejecución en situaciones de alta presión y estabilizar la secundaria. La agresividad mostrada por la defensa de Rob Leonard, que llegó a presionar a Mahomes en casi el 40 por ciento de sus pases, mostró vulnerabilidades cuando se enviaron blitzes adicionales, permitiendo grandes jugadas.
En este sentido, frenar las lecturas de Maye en el juego de opción y contener el resurgimiento por tierra de Rhamondre Stevenson resultará prioritario para evitar que Nueva Inglaterra controle el ritmo del reloj, además de forzar las jugadas desesperadas por parte del quarterback de tercer año.
Por su parte, Kirk Cousins deberá establecer un ataque balanceado en territorio enemigo, aprovechando que la secundaria de los Patriots ha lidiado con molestias físicas de Christian González y ajustes en la posición de esquinero, por lo que establecer la ofensiva podría facilitar el ataque vertical.
La capacidad de la línea ofensiva de Las Vegas para proteger el bolsillo ante una defensa que varía sus frentes determinará si los Raiders pueden retomar la senda del triunfo o si sufrirá las consecuencias del impulso anímico de los Patriots.
RGS