Los New York Knicks asaltaron este viernes el campo de los Philadelphia 76ers y, con su triunfo por 94-108, se hicieron con una ventaja de 3-0 en las semifinales de conferencia de los 'playoffs' de la NBA, lo que les deja a una sola victoria de las finales del Este.
Tras defender el Madison Square Garden en los dos primeros partidos de la serie, los Knicks dieron una prueba de fuerza en Philadelphia contra unos Sixers a los que no les bastó con el regreso de su líder Joel Embiid tras perderse el anterior encuentro.
Nunca en la historia de la NBA un equipo ha conseguido remontar un 0-3 en una serie de 'playoffs'.
Jalen Brunson se convirtió en el jugador con más partidos de 30 o más puntos en la historia de los Knicks en los 'playoffs', con 24. Brilló en la Xfinity Mobile Arena con 33 puntos, cinco rebotes y nueve asistencias.
Mikal Bridges aportó 23 puntos para unos Knicks que lanzaron con un 50 % de acierto, pese a la noche deslucida a nivel anotador del dominicano Karl Anthony Towns, que no pasó de los ocho puntos con tres de ocho en tiros de campo.
En una noche en la que OG Anunoby estuvo de baja, el banquillo de los neoyorquinos dio una valiosa aportación, con 29 puntos en total. Quince de ellos llevaron la firma de Landry Shamet (5 de 6 en tiros).
Los suplentes de los 76ers aportaron once puntos, pero los primeros llegaron en el cuarto período, cuando los Knicks ya tenían el partido encarrilado.
Embiid reapareció con 18 puntos, seis rebotes y cinco asistencias y Tyrese Maxey sumó 17 puntos y siete asistencias, en una noche en la que no logró liderar a sus compañeros ante unos Knicks en gran forma.
Kelly Oubre Jr. fue el máximo anotador de Philadelphia con 22 puntos, mientras que Paul George aportó quince.
Los 76ers comenzaron el partido con un 9-0 y llegaron a tener doce puntos de ventaja en el 20-8 del primer cuarto, pero la reacción de los Knicks fue contundente.
Y comenzó a base de agresividad en los dos lados de la pista. Los neoyorquinos impusieron su poderío físico y contaron con una gran aportación también de protagonistas menos esperados, como un Landry Shamet que ayudó a que los Knicks alcanzaran su primera ventaja en el 38-35 con 8.20 por jugar en el segundo cuarto.
La batalla física involucró también a Towns, que tuvo que sentarse en el banquillo tras cometer su tercera falta a mediados del segundo período tras una lucha en la pintura con Joel Embiid.
Con diez puntos de Towns y diez de Bridges, los Knicks tomaron las riendas del encuentro y, tras estar arriba 54-42, se llevaron una ventaja de ocho puntos al descanso.
El guion no cambió en el tercer período. Los Knicks siguieron imponiendo su fuerza física y hasta Mitchell Robinson demostró acierto ofensivo desde la línea de libres, que normalmente es su debilidad.
Embiid, con ocho puntos en el tercer cuarto, lideró la reacción de los Sixers, pero Brunson se encargó de cortar esa inercia al guiar un parcial de 7-0 para cerrar el segmento que devolvió nueve puntos de ventaja a los Knicks.
En el cuarto período, los neoyorquinos siguieron pisando el acelerador y dispararon su ventaja hasta las 16 unidades.
Con 2.05 minutos por jugar y 106-91 en el luminoso, Nick Nurse, técnico de los Sixers, quitó a sus titulares del campo y aceptó una derrota que deja a su equipo al borde del abismo.
MGC