La ruta está trazada. Charros de Jalisco, vigente bicampeón de la Liga Mexicana del Pacífico, ya conoce el camino que deberá recorrer en la temporada 2026-27, donde el objetivo es claro: ir por el tricampeonato.
El calendario contempla 68 juegos de temporada regular, divididos en 34 como local y 34 como visitante, un trayecto que pondrá a prueba la profundidad del roster y la capacidad del equipo para sostener el ritmo a lo largo de dos vueltas.
La novena jalisciense inaugurará su campaña el próximo 13 de octubre en casa, recibiendo a Jaguares de Nayarit, un rival que la campaña anterior le generó complicaciones al conjunto tapatío.
Será el primer reto de una defensa que promete alta exigencia desde el arranque.
En octubre, Charros tendrá un inicio dinámico. Tras la serie inaugural, enfrentará a Águilas de Mexicali del 20 al 22 y posteriormente a Cañeros de Los Mochis del 27 al 29, en una primera toma de contacto con rivales que suelen ser incómodos en el arranque del calendario.
Para noviembre, el equipo albiazul tendrá un peso importante jugando en casa, con cuatro series en el Estadio Panamericano.
El mes comenzará recibiendo a Algodoneros de Guasave (3 al 5), seguido por enfrentamientos ante Naranjeros de Hermosillo, Jaguares de Nayarit y Venados de Mazatlán, en un tramo clave para sumar victorias frente a su afición.
Además, el 23 de noviembre arrancará la segunda vuelta, con Charros iniciando en gira frente a Águilas de Mexicali.
En diciembre, el calendario sube de intensidad con duelos determinantes.
Destaca la serie ante el subcampeón Tomateros de Culiacán del 4 al 6, una rivalidad que suele tener tintes de postemporada y que podría marcar el rumbo de la campaña. Más adelante, en la tercera semana del mes, se dará el regreso de Mayos de Navojoa al Panamericano, en otra serie importante rumbo al cierre del rol regular.
Con una combinación de series exigentes en casa y salidas complicadas, Charros tendrá que mantener la regularidad que lo llevó al bicampeonato.
La consigna es clara: hacer del Panamericano una fortaleza, responder en los duelos clave y sostener el paso a lo largo de los 68 juegos para volver a levantar el título y consolidar una dinastía en la pelota invernal mexicana.
MC