El Barcelona de Guayaquil eliminó este martes al Botafogo de Martín Anselmi en la Copa Libertadores 2026, con una victoria 1-0 que defendió, como suele decir su técnico César Farías, con el cuchillo entre los dientes.
Un gol del mediocampista argentino Milton Céliz en el minuto 8 fue suficiente para que el equipo ecuatoriano avanzara a la fase de grupos del torneo, imponiéndose en su visita al estadio Nilton Santos, en Rio de Janeiro, después del empate 1-1 de la semana pasada en casa.
Celiz marcó en una bonita jugada colectiva, diez segundos de sinfonía en un partido en el que Barcelona se concentró en destruir el juego del rival más que en construir, mientras el Botafogo monologaba con el balón sin poder nivelar.
El portero venezolano José Contreras fue clave en el triunfo.
Los locales tuvieron una posesión de 80 por ciento. El Barcelona y Contreras resistieron.
"Jugábamos 90 minutos más y no nos hacían goles", resaltó en rueda de prensa Grenddy Perozo, asistente de Farías, quien estuvo en el banquillo en lugar del ex seleccionador venezolano, suspendido tras ver una tarjeta roja en el compromiso anterior.
Fogão en crisis
Entre silbidos de la afición, el Botafogo del entrenador argentino Martín Anselmi recibió un duro golpe, cuando el club vive dificultades financieras y problemas judiciales alrededor de su propietario, el estadounidense John Textor.
Quedan lejos los éxitos del histórico 2024, cuando ganó el Brasileirão y la Libertadores.
"Nosotros, los jugadores, damos la cara, damos lo mejor, pero un club no está solo hecho de jugadores", dijo Alex Telles a ESPN.
"Hay que asumir la responsabilidad", expresó el auxiliar Pablo de Muner, que compareció ante los periodistas por la expulsión de Anselmi en los últimos minutos. "Hicimos méritos. No nos alcanzó".
CIG