El Atlético de Madrid empató ante el Club Brujas en un sufrido partido que parecía tener encarrilado tras marcharse 0-2 al descanso pero que el equipo belga supo remontar con dos goles rápidos al principio del segundo tiempo y un tercer tanto en los minutos finales para compensar un gol en propia puerta.
Bajo una fina capa de lluvia, el Atlético sacó petróleo de su primera gran oportunidad, que se fue por la línea de fondo pero en la que el árbitro, tras una larga revisión del VAR, concedió penalti por mano de Seys.
Julián Álvarez no desaprovechó la oportunidad y, con un golpeo incontestable y Mignolet paralizado en el centro de la portería, envió un disparo incontestable al fondo de la red para anotar su decimotercer gol esta temporada y el cuarto de penalti en cinco intentos desde los once metros.
Tras el gol, el Brujas supo recomponerse y encerró al Atlético en su campo, con un primer aviso de Onyedika apenas cinco minutos después del gol y un remate de Tresoldi que obligó a la estirada de Oblak.
En pleno asedio blaunegro a la portería colchonera, sólo Giuliano hizo dos intentos para tratar de aliviar una presión de un Brujas echado arriba de la mano de Diakhon en la banda izquierda.
El equipo flamenco perdió fuelle en los últimos compases de la primera parte y a un paradón de Oblak a golpeo de Onyedika le respondió una buena estirada de Mignolet a disparo de Julián.
Cuando el partido parecía querer irse ya a los vestuarios, Griezmann peinó un córner que cayó en la rodilla de Lookman, que desde el área pequeña sólo tuvo que empujarla para anotar su primer gol en Champions League con el Atlético de Madrid y, aparentemente, encarrilar el encuentro para los visitantes al filo del descanso.
Después de una primera parte con luces y sombras de ambos conjuntos, y a pesar del duro golpe al Brujas antes del entretiempo, los locales salieron al tapete con más voluntad que un Atleti que buscó templar el juego desde los primeros compases.
El primer gol del Brujas llegó a siete minutos de iniciar el segundo período con un remate trastabillado de Onyedika, que mandó el esférico al fondo de la red tras un centro templado al corazón del área que fue rematado en primera instancia por Tresoldi.
Para el segundo, el Brujas repitió la secuencia que más castigó al Atlético. Diakhon recibe el cuero en el costado izquierdo tras un cambio de orientación, envía la pelota al balcón del área pequeña y Tresoldi remata prácticamente a placer sin que Oblak pudiera evitarlo.
Sorloth pudo volver a adelantar a los rojiblancos tras un centro de Baena que remató en la frontal del área pequeña y que estrelló contra la escuadra.
Pero respondió el Brujas tras una contra que no pudieron aprovechar ni Diakhon, que circuló desde la banda izquierda hacia la frontal del área buscando un disparo que se estrelló en la defensa visitante, ni Stankovic, que recuperó el rechace y armó un tiro flojo que pudo parar sin problemas el meta atlético.
El tercero del Atlético llegó tras pase filtrado al costado derecho del área que recibió Marcos Llorente y puso fuerte al centro del área para mala fortuna de Ordóñez, que intentó despejarlo pero que mandó al fondo de la red de Mignolet sin que éste pudiera evitarlo.
Al filo del fin del tiempo reglamentario, el Brujas aprovechó un nuevo desajuste posicional del Atlético y Tzolis hizo sangre de un gran espacio en el costado izquierdo, muy ajustado a la línea de fuera de juego, que fue el talón de Aquiles de los visitantes durante todo el encuentro, para empatar a tres el partido y dejar una eliminatoria más que abierta de cara a la vuelta en el estadio Metropolitano.
CIG