El América cumplió en un primera prueba de la pretemporada. Pese al limitado plantel, los destellos del proyecto de Guillermo Almada fueron suficientes para conseguir el triunfo ante la Jaiba Brava del Tampico-Madero por 2 goles a 0, choque efectuado ante cerca de 16 mil aficionados presentes en la cancha del Estadio Tamaulipas.
También fue la primera prueba de conjunto de la Liga de Expansión, mismo que requerirá más partidos para conocer su verdadero nivel como de encontrar en el mercado elementos que le funcionen principalmente en el ataque, al cual sumaron a Daniel López una hora antes del silbatazo, pero sin mucha trascendencia en el encuentro.
La situación de ambas escuadras propuso desde el arranque una idea de lo que pretende Daniel Alcántar, con un plantel celeste en un 70 por ciento renovado al campeonato anterior. Su contraparte, el uruguayo Guillermo Almada, dispuso de lo mejor ante ausencias por el Mundial y las bajas del anterior torneo.
Ante estos experimentos, el primer factor clave en el terreno de juego fue la jerarquía. Las Águilas permitieron un sobresalto en los primeros minutos con un desborde de Jonathan Tovar que pasó cerca del poste de Armando Cota. Fue todo el peligro del local en 35 minutos, ya que la pelota los tuvo como dueño absoluto, pero sin concretar oportunidades.
Posterior a la pausa de hidratación y el momento se mantuvo, los capitalinos en el control del esférico y de las acciones. Disparos del brasileño Raphael Veiga y Erick Sánchez terminaban en las manos de Gerardo “Kampa” Ruiz, pero la mejor fue en el 31, con un ataque directo de Isaías Violante y un servicio a la posición de Henry Martín. Solo, sin marca, la echó a un lado, siendo el “oso” de la noche.
Las aproximaciones por los costados de sirvieron al cuadro azulcrema y cuando se asomaba el descanso, Kevin Álvarez se lleva la marca de Luciano Bocco y Alberto Ríos, desbordó por la derecha y puso un pase preciso que, a segundo poste, terminó Alexis Gutiérrez haciendo lo que no hizo su compañero en el ataque minutos antes, ponerla en el fondo de la red y abrir el marcador.
El segundo tiempo fue un partido diferente. Al encontrar una baja de intensidad americanista, los porteños comenzaron a protagonizar algunas situaciones. Luciano Bocco tuvo el empate en el 59 ante un pase de Edson que lo dejó en las inmediaciones del área y sin marca. El problema fue haberle pegado con la derecha, una pierna que no es su habitual, mandándola lejos.
Los cambios descompusieron el accionar de los dos equipos, aunque al menos afectado fue el visitante. En el 78, Guillermo Cortes en una jugada individual por la izquierda y en el centro, la pelota pasa por José Alberto López, impacta en el pecho y luego en la mano, pero el árbitro central Jesús Enrique Herrera consideró el movimiento para decretar la pena máxima. Alan Cervantes lo ejecutó hacia la izquierda de un ya vencido Joel García, arquero con apenas algunos minutos en el campo.
Al final, el capitán Henry Martín recibió la Copa DIF Madero por parte del alcalde Erasmo González y la presidenta del voluntariado Dunia Maron.
AA