El protagonismo alcanzado por la Jaiba Brava del Tampico-Madero en su regreso a la Liga de Expansión tiene nombre y apellido. Un oriundo de la región que a temprana edad en su carrera futbolística se convirtió en ídolo de la afición en las canchas, consolidó su figura al tomar la dirección técnica del club y posicionarlo como contendiente al título en la categoría.
Esa vida deportiva que comenzó a finales de la década de los Ochenta para Marco Antonio Ruiz García, lo pone como el entrenador más exitoso en la época moderna de la franquicia tamaulipeca. Volver a la tierra que lo vio nacer, crecer, formar una familia, ser el impulso para buscar nuevos destinos en Monterrey y Guadalajara, hasta defender la casaca de la selección mexicana, hoy rinde frutos.
El estratega de 56 años de edad ha puesto con resultados su sello y su cultura de trabajo en una franquicia que abraza el éxito, se codea con rivales con mayor presupuesto, sobrevive a la adversidad dentro y fuera del terreno de juego, como también mantiene el apetito por ganar. “Chima” es el eslabón de esos logros y todavía con la opción de ampliarse, al encarar una nueva final.
“Mi primera promesa cuando tomé este proyecto fue el trabajo. Los muchachos se han convencido de nuestra propuesta, siempre vamos partido a partido, conformamos una familia y queremos dejar huella .Por eso venimos a esta vida, a trascender”, declaró el originario de Ciudad Madero.
¿Cómo inició la carrera de Marco Antonio “Chima” Ruiz en el futbol mexicano?
Nacido en julio de 1969, sus inicios en el fútbol empezaron a corta edad cuando en los campos de la zona sur del estado mostraba sus cualidades. Su pierna izquierda tenía un toque privilegiado, lo mismo se quitaba a defensas y terminaba con goles. Eso maravilló al chileno Carlos Reinoso y nunca dudó en convencerlo de dar el salto del amateur al profesional.
Fue en septiembre de 1986 cuando por primera ocasión tuvo acción en la Primera División del fútbol mexicano. Enamoró a los aficionados porteños con su estilo de juego, un extremo que en su crecimiento se rodeó de gente de mucho talento. Basta mencionar a Sergio Lira o Eduardo Bacas.
Como todo trayecto tuvo sus zonas pantanosas. En la temporada 88-89, cuando desbordaba por la banda derecha del Estadio Tamaulipas, el defensor Fernando Quirarte (Leones Negros) le rompió tibia y peroné de su pierna izquierda. Parecía el fin de una carrera que en ese momento prometía.
Marco Antonio tuvo la fortaleza de levantarse. Ya no estaba el equipo en la máxima categoría pero no detuvo su sueño personal. Jugó un tiempo en Querétaro y Pachuca, pero empezó a ganar fama al militar en Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, parte del ascenso en 1996, para después ser contratado por las Chivas Rayadas del Guadalajara.
El ex estratega nacional Enrique Meza lo convocó durante su etapa en el conjunto mexicano para las eliminatorias y la Copa Confederaciones en Asia, en el 2001.
¿Cuándo comenzó la etapa de DT de Marco Antonio “Chima” Ruiz?
Retirado años después no se quiso despedir del deporte y por el 2008 se fue preparando para tomar las riendas de un conjunto, siendo emergente con la salida de Miguel Ángel Brindisi de los Jaguares de Chiapas en el 2009.
Estuvo en representativos juveniles mexicanos nacionales, pero parte de sus conocimientos los tomó de Ricardo “Tuca” Ferretti, siendo su auxiliar en la época dorada de los felinos en la década pasada.
Precisamente el cuadro regiomontano le dio la oportunidad aunque no la paciencia para mostrar sus cualidades en el banco en el 2023. Continúo en la institución hasta que se abrió la oportunidad en diciembre del 2024, cuando los porteños decidieron tomar un camino separado de Gastón Obledo, otro timonel que entregó copas a la vitrina.
Su primer experimento fue el Clausura 2025. Empezó a traer jugadores de experiencia tanto en la división como en la Liga Mx, algunos de poca actividad o que sobre el cierre de registros no habían encontrado cabida en otra escuadra.
¿Cuántas finales tiene la Jaiba Brava con Marco Antonio “Chima” Ruiz?
Con situaciones diferentes, el timonel tiene tres finales con los celestes: Clausura 2025, Apertura 2025 y Clausura 2026.
En la primera edición, fue ensambando piezas y hacia la segunda parte de su calendario tomó una racha que lo instaló en una final, pero los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara les arrebataron la corona cuando faltaban 2 minutos para llegar a la meta.
Esa sed de revancha fue el empujón para que el equipo nuevamente pelear por todo en la división de plata. Agregaron más piezas y al perder solamente un partido de 20 disputados, entre ellos Liguilla, le dieron a la institución su segundo trofeo contra Irapuato, superando incluso lo emulado en el Guard1anes 2020, bajo otra administración.
El certamen de defensa del trono resultó más complicado. Sin la preparación adecuada, sobre la marcha encontraron el fútbol que los caracterizó, los hombres importantes respondieron a la hora de la verdad y con una nueva racha quieren dejar un precedente único, el bicampeonato.
“Lograrlo sería algo increíble”, declaró Ruiz García al conseguir el pase. Le queda solamente una última aduana, Tepatitlán, líder en el semestre y con el mismo deseo de tocar la gloria. Sin importar lo que suceda, “Chima” ya dejó su huella con los jaibomaderenses: una cultura, un estilo y el hambre por ganar.