Se inauguró el torneo Clausura 2026 de la Liga de Expansión y los Correcaminos de la UAT volvieron a mostrar las mismas deficiencias de la última década. Incapaces de ser ofensivos, el planteamiento defensivo les costó caro y pagaron con la goleada propinada por el Atlético Morelia, justo vencedor del choque por marcador de 3 goles a 0.
Ante cerca de 5 mil aficionados que se retrataron en la tribuna del Estadio Morelos, el representativo de la Universidad Autónoma de Tamaulipas ya sembró dudas en el nuevo proyecto directivo y administrativo en tan solo 90 minutos. Si bien es apenas la primera prueba fuerte, muy pocas cosas diferentes aportaron en la cancha.
El once inicial purépecha controló a placer todos los hilos en el primer tiempo, derivado del planteamiento de Gustavo “Chavo” García, al poblar más la parte defensiva, sin Ronaldo Prieto como el conductor el medio campo y decididos a agazaparse en su primer cuarto de cancha y resistir los embates.
Por ello Brian Figueroa, Jaziel Martínez y Gael Moreno tuvieron por mayor tiempo el balón e intentaron ser creativos, además de la movilidad del suizo Rubén del Campo. Mientras ellos exigieron a Edson Reséndez en al menos tres ocasiones, el portero contrario Antonio Torres fue un espectador. Sin embargo, no tuvieron la capacidad de lograr antes del descanso y posterior al mismo, reflejar el dominio en la pizarra.
El planteamiento que expuso el visitante no encontraba respuestas con el cuadro estelar michoacano. Mario Ortiz decidió arriesgar e hizo dos ajustes importantes antes del minuto 70, con los ingresos de Josué Domínguez y Mauro Nambo, trascendiendo para definir la noche en un lapso de 3 minutos.
Primero, en el 74 los Roque amarillos que entraron de relevo se combinaron para una acción donde Josué mete un centro que ataca mal Alex Monárrez, dirigiéndose el esférico hacia el fondo de la red y plasmarse, vía un autogol, el pleno dominio local en la cancha.
No conforme con esto, para el 77 la tranquilidad llegó a la tribuna con Nambo, el mejor entre quienes vieron acción. Definió con solvencia primer recortando a Raymundo Rubio y de zurda pasarla entre los pies de Reséndez, para concretar su primera anotación de la temporada y poner una losa demasiado pesada para los tamaulipecos.
Desconcentrado y desconcertado, muy diferente el cuadro vestido en esta ocasión de azul cometió una terrible falla en la línea de seguridad. Edgar Martínez agradeció el regalo y cerró cifras definitivas en el 88.
Con la diferencia negativa, le toca a los naranjas revertir el próximo fin de semana en casa, al recibir al Atlético La Paz, correspondiente a la jornada 2. Veremos si ante su gente muestran diferencias.
AA