El campeón de la Liga de Expansión impuso jerarquía, solvencia, y temple, valores necesarios para mantener su sueño de convertirse en el primer campeón de la categoría. La Jaiba Brava del Tampico-Madero se paró con personalidad ante el Atlético La Paz, repetir la dosis al vencerlos en su propia casa por 2 goles a 1 (4-1 global)y continuar con vida en la Liguilla del Clausura 2026.
La escuadra dirigida por Marco Antonio “Chima” Ruiz sacó provecho de las contadas ocasiones al frente, resistió los ataques aurinegros, muchos con bastante peligro y de paso les rompió el invicto que sostenían durante el semestre.
La única modificación de los celestes fue sacrificar la versatilidad ofensiva de Deivoon Magaña y mandar al campo a Pablo Saldívar, a manera de entender la embestida de La Palomilla cuyo objetivo fue darle vuelta a la pizarra.
Como se esperaba, el conjunto local fue el obligado a arriesgar y como había prometido su director técnico Hugo Norberto Castillo, fueron determinantes en los primeros 20 minutos, siendo Óscar Millán, Fernando Illescas, Antonio Soto, como Edgar Alaffita, las bujías que encimaron a los celestes en su propia área, con varios disparos de media distancia que atajó Gerardo “Kampa” Ruiz.
Mucho tuvo que ver la presión que realizó desde primer cuarto, evitando el circular de la pelota de los tamaulipecos y al recuperar desdoblar con inmediatez para ofender la puerta rival, aunque por momentos el tener muchos hombres en el frente permitió espacios en la parte baja.
La pelota parada estuvo a punto de rubricar para el visitante en el minuto 20 pues en un tiro de esquina se incorporó Antonio Portales; al quedar solo dentro del área chica remató, pero la pelota se fue ligeramente arriba de la meta de Gil Alcalá.
El camino favorable para el monarca empezó a pavimentarse en el minuto 23. Rechace de un tiro de esquina en contra y cuando Alaffita intentó recentrar, Edson Torres aprovechó el intento de pase para robar el esférico y recorrer prácticamente 80 metros con dominio, ingresó al área y con un disparo cruzado, lento, pero bien colocado, silenció al Guaycura con la apertura de la pizarra y darle tranquilidad para el resto de trámite.
La desventaja no bajó los ánimos de los sur bajacalifornianos. Necesitaban un tanto para meterse de inmediato en la competencia y en el 29 apareció el español Jorgei Ferrer, al aprovechar un disparo de su compañero Fernando Illescas que pegó en el poste derecho; sin marca y el arco vacío, simplemente la empujó para empatar el duelo y encender el ánimo apagado en el inmueble.
Tras el descanso, Milán estuvo a punto de meter el tanto de la noche cuando en el 46 trató de bombear la redonda y techar a “Kampa”. Cual largo es, el guardavallas se estiró por los aires y de un manotazo impidió la caída de su arco en el 46.
Esa intervención fue factor pues 3 minutos más tarde el visitante volvió a mojar. Se combinan Alonso Escoboza con Saldívar, el primero llega frente a Alcalá, disparó tan potente que le dobló la mano al arquero anfitrión y, atento a la cita, Luis Razo terminó la jugada con el segundo de la noche, recuperar la ventaja y ampliarla en el global.
El resto del choque, prácticamente más de media hora, tuvo como tónica los esfuerzos infructuosos de los Paceños por siquiera meter un tanto que los metiera a la eliminatoria. Todo esto provocó la frustración y sobre la compensación cayó una segunda expulsión dentro de la serie, esta para Alaffita, al empujar y encararse con Magaña, al tener minutos desde la banca.
El fin de semana termina con buenas noticias para el proyecto jaibomaderense. Este domingo por la noche conocerá a su rival en semifinales y tendrá una larga semana, suficiente para plantear el choque de ida.