Será en los Altos de Jalisco donde se definirá al campeón del Clausura 2026 de la Liga de Expansión. Un partido de ida candente, con pocas emociones y un arbitraje polémico, dejó la paridad de fuerzas en el marcador entre la Jaiba Brava del Tampico-Madero y Tepatitlán, al concluir sin anotaciones el primer choque la noche de este sábado en el Estadio Tamaulipas.
El central Héctor Salvador Solorio terminó siendo el protagonista en un arbitraje que perjudicó a ambos lados, con una queja más airada del vigente campeón al perder dos fichas claves que van a extrañar en el duelo definitorio la próxima semana. Por el momento, el club mantiene su etiqueta de invicto como local en las últimas tres Liguillas.
El planteamiento enviado por los locales se basó en el arranque de tener más gente en el medio campo, razón que le abrió la oportunidad a Pablo Saldívar de estar de arranque acompañando a Sergio “La Morsa” Fores, poner más adelante a Edson Torres de acompañarte de los tres hombres en el frente, Alonso Escoboza como Néstor Corona de extremos y la referencia en la punta, Luis Razo.
En ese ajedrez, los jaliscienses decidieron presionar un poco más adelante de lo acostumbrado. Amaury Escoto no solo era punta de lanza en el repliegue, también permitía a Bryan Mendoza y Jesús Venegas con pases filtrados, causar peligro.
En esos primeros instantes el visitante se mostró ligero, veloz y decidido a ofender. En el minuto 11 amenazó cuando Jacobo Reyes tomó el rebote de una tiro de esquina, disparó y Gerardo “Kampa” Ruiz la manoteó con dificultades, pues intentó quedarse de primera intención con el tiro, causando un susto en la parcialidad.
Si algo había advertido Antonio Portales en la previa fue evitar los errores mentales. Desgraciadamente el originario de la zona sur los cometió. En el minuto 32 al hacer una jugada de más en medio campo, perdió el balón que intentó recuperar Mendoza, recibiendo la patada del defensor celeste. Segunda amarilla, la consecuente roja para el refuerzo que había tenido una gran temporada y condicionó al campeón para el resto del encuentro y la eliminatoria.
Antes del descanso aparecieron secuencias de emoción, con un cabezazo de Idekel Domínguez atajado por “Kampa”; en la otra área, Corona desbordó por la derecha, rechazó Maximiliano Pinela y Gutiérrez alcanzó a tomar la pelota para evitar el autogol.
La intención de los dos protagonistas por hacer la diferencia me dio un ritmo distinto al partido en la segunda parte, jugándose un ritmo más elevado pero con un buen trato de valor.
Los Alteños pudieron marcar el tanto de la ventaja en el 53, cuando se quedó solo el defensor Domínguez por el costado derecho del área, decidió terminar la jugada con un disparo a puerta que Gerardo Ruiz atajó a tiempo.
El ingreso de Deivoon Magaña vino a refrescar el ataque porteño. En el 56 exigió a Triple G con un disparo de zurda que estuvo cerca de anidarse en el poste izquierdo.
Parte de la tónica esperada era tener arrinconado el conjunto rojo al monarca. Entre esas líneas, un pase de Omar Islas a Escoto lo dejó solo frente a las barbas de “Kampa”, quien achicó e impidió la caída, aunque el peligro de esquina Pinela puso el cabezazo ligeramente arriba del travesaño.
Haberse replegado no significó generar peligro. Buscando saltar la espalda rival, Cristian González conectó desde la banda izquierda con Razo. En un ángulo cerrado, disparó de izquierda y se fue por arriba de la meta en el 63.
Dos minutos más adelante, “El Guerras” quiso sorprender a Gustavo cuando le pegó también sobre la línea. El arquero del Tepa metió el manotazo ante el peligro que traía la pelota.
Un partido abierto hacia la recta final le permitía a cualquiera pegarle a la puerta. William Guzmán lo intentó en el 73 y no pasó muy lejos del poste derecho del anfitrión.
Y si las cosas se iban a poner más complicadas, Sergio Flores se llevó la roja directa cuando en medio campo le dejó caer una plancha a Venegas. Dos hombres menos en el 78,, para el último cuarto de partido, perdiendo otra pieza elemental hacia la vuelta.
El choque se puso caliente por los constantes reclamos de la banca, transmitiéndose a la tribuna que con más insistencia se metió en el partido, mientras el conjunto alteño tenía ante sí la oportunidad de dar un paso elemental en la final. Se fue el resto del partido y no sacaron provecho.
Si bien llega diezmado el conjunto tamaulipeco hacia la vuelta, el próximo sábado en el Gregorio “Tepa” Gómez, la serie se queda abierta. Ahí sabremos si lo sucedido en el trámite fue factor o resultó contraproducente.
AA