El Coliseo Centenario se inundó de nostalgia, amor y desamor la noche del sábado 30 de mayo, con la presencia de Amanda Miguel, quien deleitó a cientos de laguneros a través de su poderosa e inigualable voz, con un atractivo repertorio musical que forma parte de "El me mintió World Tour", y en el que también rinde homenaje a su fallecido esposo Diego Verdaguer.
Su fanaticada fue llegando al recinto poco a poco, luciendo elegantes atuendos, incluso algunas mujeres y uno que otro chico, con cabelleras rizadas igual que su artista favorita.
El tiempo corría, y de pronto, al dar las 21:50 horas, se hizo el silencio ensordecedor y se encendió el enorme escenario adornado con flores, para recibir a "La Patrona del Despecho".
Con la energía y el porte que la caracterizan, Amanda apareció ataviada en un atuendo verde olivo luminoso, luciendo su cabellera blanca rizada y portando un abanico en su mano, fue recibida con tremenda ovación mientras arrancaba su presentación con un intro compuesto por temas como, "Duende”, "Quiero un amor total" y "Las pequeñas cosas".
"Bienvenidos, por fin llegó el momento de estar en Torreón, Coahuila, donde hay mucha gente trabajadora, vamos a cantarles toda la noche y yo feliz de presentarles mi ‘Tour Él Me Mintió", fue el primer saludo y los gritos no se hicieron esperar, para luego continuar con
“Dudas”, “Ámame una vez más” y "A mi amiga", mismas que fueron coreadas por los asistentes.
Un momento muy íntimo disfrutaron sus seguidores con el segmento acústico, justo cuando la argentina se sentó frente al piano, bromeó al decir que estaba lleno de polvo, por la tolvanera que sorprendió minutos antes de arrancar el concierto, luego presentó a sus nietos a través de un portaretratos y sola en el escenario, recordó a su esposo Diego, rindiéndole homenaje al entonar éxitos como “El pasadiscos”, “Quién de los dos será”, “Pídeme” y “Volveré”.
La nostalgia se apoderó de muchos de los presentes, quienes no pudieron contener las lágrimas y a otros, sólo se les hizo un nudo en la garganta.
Tras un cambio de vestuario, ahora luciendo un outfit dorado, la cantante regresó con una segunda parte mucho más intensa y empoderada para entonar “Piedra de afilar” y “Cómo sabe quién soy”.
"Bueno ya le cantamos a la metiche, ahora a los que nos hicieron perder el tiempo...nunca chicas, nunca migajeras", dicho esto, continuó con grandes éxitos como “Vaya pedazo de rey”, "Hagamos un trato" y "El pecado".
Posteriormente los músicos le cantaron las mañanitas a Amanda por su próximo cumpleaños el primero de junio. Se conmovió demasiado que no pudo contener el llanto, pero aún así los complació con "Como un títere" y siguió con "Mi buen corazón”, mientras repartía rosas blancas a una que otra fan.
“Cosquillas en el pecho” y “El gato y yo” prepararon el terreno para el momento más esperado de la noche, la trilogía definitiva del despecho.
“Así no te amará jamás”, “Castillos” y “Él me mintió” hicieron estallar el recinto en un coro monumental, donde prácticamente nadie permaneció sentado, despidiéndose de esta manera Amanda a las 23:47 horas, quien sin duda alguna tanto ella como sus seguidores disfrutaron el tan esperado reencuentro, confirmando que es bien querida en la región.
aarp