Edén Muñoz consiguió lo que está reservado para muy pocos artistas en el Coliseo Centenario Torreón: un lleno total, más de tres horas de espectáculo y una conexión absoluta con el público lagunero, que no dejó de cantar y bailar en una velada marcada por el romanticismo del Día de San Valentín.
Desde las primeras palabras quedó claro que no sería una presentación más. Muñoz ofreció un recorrido completo por su trayectoria artística, demostrando que su historia va mucho más allá de un éxito aislado. Fue un viaje sonoro que enlazó sus inicios con el presente sólido que hoy lo mantiene entre los referentes del regional mexicano, confirmando su vigencia y crecimiento.
Noche inolvidable
La noche arrancó con fuerza cuando sus músicos tomaron el escenario 360 grados. La agrupación, conocida como la Banda del Titanic, nombre con el que el propio Edén los bautizó, mostró su versatilidad al iniciar como una elegante big band de jazz, para luego transformarse en banda sinaloense y encender al público con Como Quieras Quiero.
No hubo ningún rincón del recinto que fuera indiferente, desde gradas generales hasta ruedo, área VIP y primera fila, el artista mantuvo una interacción constante con su gente, acercándose, agradeciendo y compartiendo momentos que reforzaron la cercanía que lo caracteriza.
El repertorio avanzó sin pausa y con equilibrio. Hubo espacio para los temas bailables para sacar los prohibidos y corridos, así como para canciones que apelan directamente al amor y al desamor. Sonaron La Nena, Chale, Abcdario, Como en los viejos tiempos, Mi lugar favorito, A la antigüita y El amor no fue pa’ mí, todas coreadas por miles de voces.
Uno de los momentos más celebrados llegó con un homenaje a las figuras que han marcado su carrera. A través de una ruleta digital, el azar decidió los tributos a leyendas como Joan Sebastian, Jenni Rivera, Valentín Elizalde, Marco Antonio Solís y Lalo Mora, entre otros, provocando nostalgia y aplausos prolongados.
Emociones a flor de piel
La carga emocional alcanzó su punto más alto con Mi yo de antes. Con este tema, Muñoz abrió un espacio poco común en la música regional mexicana al hablar abiertamente sobre la salud mental y compartir el proceso emocional que atravesó a finales de 2025, un testimonio que encontró eco en el silencio atento y el respaldo del público al entonar este sencillo que se encuentra promocionando en la actualidad.
Al final, el primer sold out del año en el Coliseo Centenario se convirtió en una ovación prolongada.
Visiblemente conmovido, Edén Muñoz agradeció a los laguneros y visitantes que llenaron el recinto y que, con su respuesta, le recordaron, entre lágrimas, que no está solo. Una noche que confirmó por qué es considerado uno de los artistas más cercanos al sentir del pueblo mexicano.
dahh.