Nora Lum, mejor conocida como Awkwafina, tiene una herencia culinaria que cumpliría el sueño de cualquier chef, salvo por un pequeño detalle: no sabe cocinar.
Su familia fue propietaria de Lum’s, un histórico restaurante cantonés en Flushing, Nueva York, pero el establecimiento cerró a inicios de los ochenta, antes de que ella naciera.
Awkwafina creció escuchando historias de aquel lugar sin haberlo conocido y ahora decidió emprender un viaje para recuperar esa parte de su historia. Ese es el punto de partida de Awkwafina: The Unlikely Cook, serie documental de ocho episodios que llega a Apple TV el 6 de noviembre con mucha historia, identidad e incluso comedia.
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Un recorrido por la gastronomía e identidad asiático-estadounidense
A través de un recorrido por Estados Unidos, la actriz aprende de cocineros y restauranteros, explora la gastronomía asiático-estadounidense y se enfrenta a la posibilidad de reimaginar el negocio que su bisabuelo fundó en 1952. Pero el desafío implica comprender qué significó aquel restaurante para sus antepasados y cómo se proyecta en su presente.
“Los admiro por haber tenido esa idea y después haber construido algo que sigue siendo tan recordado en Nueva York. Eso no es fácil. Los restaurantes chino-estadounidenses, en general, buscan unir dos culturas, quieren compartir su cultura y también quieren integrarse. Eso fue lo que comprendí”, dijo Awkwafina en entrevista con MILENIO.
Durante el recorrido conoce a familias cuyos padres inmigrantes trabajaron incansablemente para ofrecerles mejores oportunidades a sus hijos. Sus historias la llevan a mirar de otra manera los sacrificios de su propia familia y “los chinos que llegaron a este país por la época en que llegó mi abuelo no tenían muchos lugares a dónde ir”, dijo.
En aquella época, “las cocinas eran uno de esos lugares a los que tenían que recurrir. Trabajaban incansablemente. Recuerdo la historia de una mujer en Chinatown que tenía un puesto donde preparaba unos pequeños pasteles. Era tan popular que, gracias a ellos, pudo pagar los estudios de su hijo en la Universidad de Nueva York”, recordó la actriz.
“Creo que todas las historias de inmigrantes tienen algo similar en cuanto al sacrificio. Los jóvenes de mi generación que conocí en el programa y que están regresando a los restaurantes, sus padres no quieren que lo hagan. Así que, en sí mismo, es un acto de rebeldía. Y creo que eso es genial”, afirmó sobre las razones que la impulsaron a realizar el proyecto.
Con la ayuda de figuras como los chefs Roy Choi y Martin Yan, además de un curso intensivo en el Culinary Institute of America, Awkwafina se adentra en una tradición que hasta entonces conocía por las historias familiares. El humor surge naturalmente de sus tropiezos en la cocina, pero también de su disposición para aprender sin estar a la defensiva.
De la comedia a la vulnerabilidad frente a la cámara
Acostumbrada a hacer reír al público mediante personajes, esta vez se enfrenta a una cámara que registra sus inseguridades y sus momentos de vulnerabilidad. Al preguntarle qué resulta más desafiante, interpretar a alguien más o mostrarse tal como es, reconoce que la experiencia le permitió descubrir una faceta desconocida de sí misma.
“En el último episodio estoy realmente alterada. Estoy muy intensa, muy seria. Nunca me había visto así frente a una cámara, así que fue muy extraño”, admitió sobre el reto de estar frente a una cámara sin la necesidad de interpretar, solo con la honestidad de mostrarse tal cual es, y por eso resulta una serie auténtica y divertida.
Awkwafina: The Unlikely Cook: una herencia gastronómica que se transforma
En esta búsqueda, su abuela ocupa un lugar fundamental. Su participación no solo aporta recuerdos sobre Lum’s, sino que convierte el proyecto en una experiencia íntima entre generaciones. Awkwafina recuerda feliz las llamadas de madrugada en las que ambas conversaban sobre los platillos que podría incluir el menú.
“El programa pudo darle una alegría verdadera a mi abuela durante sus últimos días. Incluso antes de que falleciera, me llamaba alrededor de las cuatro de la mañana y hablábamos sobre los platillos del menú y cosas así. Creo que la familia es muy importante. No te das cuenta de cuánto lo es hasta que ya no está”, compartió la actriz.
Al final, recuperar Lum’s no significa reproducir exactamente lo que hicieron sus antepasados. Para Awkwafina, honrar las raíces también implica tener la libertad de transformarlas, porque “siempre tienes que volver al punto de partida para entender quién eres ahora. Tomo mi legado y lo transformo en quien soy ahora” dijo.
Esa es la lección más importante de este viaje: no es necesario vivir la historia de quienes estuvieron antes para reconocer lo que dejaron. Basta con atreverse a conocerla, entender sus sacrificios y encontrar una manera propia de continuarla. Awkwafina comenzó buscando las recetas de su familia y encontró una forma de reconocerse en ella.