Una película china de animación independiente, realizada durante años por un animador aficionado y su madre, pasó de ser prácticamente ignorada en los cines a convertirse en uno de los fenómenos de taquilla más inesperados de China.
Se trata de Niu Lai, una producción de apenas 86 minutos que fue realizada con un presupuesto de miles de dólares, sin una campaña de marketing tradicional y con recursos muy alejados de los grandes estudios.
El resultado fue inesperado: después de recaudar poco más de mil dólares durante sus primeros días, la película comenzó a circular en redes sociales debido a las burlas hacia su animación, sus diálogos y su peculiar historia. La curiosidad terminó llevando a más espectadores a las salas y, para el jueves, la cinta ya había superado los 4 millones de dólares en taquilla.
¿Quiénes hicieron Niu Lai?
Detrás de Niu Lai están Xin Yumeng y su madre, Sun Lifang, quienes realizaron prácticamente todo el proyecto sin contar con la estructura de un gran estudio de animación.
Xin Yumeng fue el encargado de buena parte de los aspectos técnicos, mientras que su madre participó en diferentes áreas de la producción. Reportes sobre la realización de la película señalan que ambos tuvieron que aprender por su cuenta distintas herramientas y procesos para poder sacar adelante el largometraje.
El proyecto tomó alrededor de cinco años y fue desarrollado con recursos extremadamente limitados. Incluso tuvieron que recurrir a equipo de segunda mano para trabajar en la producción.
¿De qué trata Niu Lai?
La película sigue a un ternero recién nacido, débil y exhausto, que tiene dificultades para ponerse de pie. La historia continúa con su madre y un cachorro de leopardo, mientras los animales se enfrentan a distintos peligros durante un viaje en busca de pastos más verdes.
La cinta aborda temas como la amistad, la valentía y la pérdida, aunque también incorpora elementos oníricos que hacen que el espectador se cuestione qué parte de lo que observa ocurrió realmente.
Su apartado visual es muy diferente al de las grandes producciones de animación. Niu Lai presenta una animación pixelada, movimientos poco fluidos y secuencias de acción que algunos espectadores han considerado torpes. Los diálogos también tienen un ritmo pausado.
Precisamente esas características, que inicialmente parecían ser sus principales debilidades, terminaron convirtiéndose en parte de la identidad de la película.
¿Cómo se realizó Niu Lai?
El comienzo de Niu Lai fue poco prometedor. De acuerdo con reportes de medios locales citados por Reuters, la película recaudó poco más de mil dólares durante su primera semana y parecía destinada a desaparecer rápidamente de los cines.
Entonces comenzaron a circular comentarios sobre ella en redes sociales. Los usuarios se burlaban de su animación, sus diálogos y su particular narrativa, mientras que la historia sobre sus creadores —un animador aficionado y su madre— también despertaba curiosidad.
La conversación terminó teniendo un efecto inesperado: las burlas llevaron a más personas a querer comprobar por sí mismas si la cinta era tan mala como se decía.
Así, lo que comenzó como una producción prácticamente desconocida terminó convirtiéndose en una experiencia colectiva. En una reciente función con el aforo completo en Pekín, por ejemplo, se escucharon carcajadas incluso antes de que comenzara la película, mientras los espectadores llegaban a la sala conscientes del fenómeno que estaban a punto de presenciar.
El fenómeno también generó una especie de broma colectiva en redes. Aparecieron memes, juguetes, cosplays y robots con máscaras inspiradas en Niu Lai, (el protagonista) mientras la película continuaba aumentando su recaudación.
Para el jueves, la cinta ya había superado los 4 millones de dólares, una cifra extraordinaria para una producción cuyo presupuesto se calcula en miles de dólares. En la clasificación diaria china llegó a situarse justo detrás de Spider-Man: Brand New Day.
¿Por qué Niu Lai abrió la conversación sobre la industria del cine?
El fenómeno incluso llegó a los mercados financieros. Empresas que incluían la palabra relacionada con 'bull' (toro) en sus nombres registraron movimientos en sus acciones, lo que provocó una advertencia del banco central chino contra las llamadas acciones meme.
Más allá de la taquilla, Niu Lai también abrió una conversación sobre la relación entre el público y la industria del entretenimiento. Su apariencia artesanal contrasta con las producciones de grandes estudios, que dependen de presupuestos millonarios, campañas publicitarias y herramientas tecnológicas cada vez más sofisticadas.
En ese contexto, el caso también se ha relacionado con el debate sobre la inteligencia artificial y la creciente producción automatizada de imágenes y contenidos. La película representa, en sentido contrario, el trabajo manual de dos personas que pasaron años aprendiendo y experimentando para conseguir terminar su proyecto.
Sin embargo, el productor de animación Liang Xia, ubicado en Shanghái, considera que un fenómeno de estas características difícilmente puede reproducirse de manera intencional. El éxito, explicó, depende de una combinación poco habitual de circunstancias y de una oleada de interés público que no necesariamente puede provocarse siguiendo una fórmula.
Y esa quizá sea la parte más curiosa de Niu Lai: una película que inicialmente parecía destinada al olvido terminó convirtiendo sus propias limitaciones en su mayor atractivo. Lo que comenzó como un proyecto familiar de muy bajo presupuesto terminó enfrentándose en la taquilla a producciones de cientos de millones de dólares y convirtiéndose en uno de los fenómenos culturales más inesperados del cine chino en 2026.
M.R.