El estreno de la película México 86 en Netflix continúa generando un intenso debate entre la audiencia. La producción dirigida por Gabriel Ripstein no solo ha despertado el interés por descubrir qué hechos de la trama son reales y cuáles son ficción, sino que también ha tocado las fibras de la nostalgia de los aficionados al balompié y a la televisión mexicana.
Para impulsar este lanzamiento, la plataforma de streaming preparó un inesperado regreso: la reaparición de 'El Hooligan', el icónico personaje interpretado por el comediante Andrés Bustamante.
Famoso por sembrar el caos en las coberturas mundialistas y olímpicas durante décadas, el personaje volvió a las pantallas como parte de una minuciosa estrategia publicitaria diseñada bajo el nombre clave de "Proyecto Clásico", la cual se grabó en absoluto secreto para sorprender al público.
'El Hooligan' en México 86
Para hacer realidad este emotivo segmento, la producción construyó una réplica exacta del foro original de DeporTV de mediados de los años ochenta, la emblemática emisión conducida por el periodista José Ramón Fernández en la entonces cadena estatal Imevisión.
El nivel de detalle incluyó cámaras de televisión de la época, monitores antiguos que reproducían partidos del Mundial y el logotipo retro del programa en el fondo del decorado.
El sketch inicia con José Ramón Fernández y Diego Luna conversando formalmente sobre el impacto histórico de la cinta México 86.
Sin embargo, la seriedad de la entrevista se rompe abruptamente cuando se escuchan gritos y golpes en los pasillos, anunciando la violenta e hilarante irrupción de 'El Hooligan'. Con su característico acento británico, el personaje reclama a gritos haber sido excluido de los créditos de una película que retrata la Copa del Mundo de 1986, argumentando ser el verdadero dueño del orden en los eventos deportivos.
A pesar de los años transcurridos, la escena mantuvo la intensidad física de sus coberturas clásicas gracias a una rigurosa coreografía y al uso de utilería especializada:
- La intervención de Diego Luna: El actor intenta calmar la situación interponiéndose entre el agresor y el periodista, pero el personaje lo toma por la ropa y lo lanza contra una mesa de madera balsa que se parte en dos al impactar.
- El ataque a José Ramón: Fiel a su tradición, El Hooligan sujeta al periodista a su silla utilizando cinta de embalaje, derrama sobre él café simulado y le raya el rostro con un marcador.
- El desenlace: El segmento concluye cuando el comediante activa un extintor real y llena el set de una densa nube de humo blanco, desapareciendo de la escena.