Con el caso Epstein de nuevo en la conversación pública tras la difusión de archivos recientes, la serie documental sobre Ghislaine Maxwell vuelve al radar como una pieza clave para comprender la red de poder, privilegio y complicidades que convirtió a Epstein en uno de los depredadores sexuales más intocables de su tiempo.
En un momento donde más personas buscan contexto e información, revisitar esta producción permite dimensionar el papel de la única mujer procesada y condenada en el caso, quien resulta ser la pieza clave para que el magnate pudiera potenciar una red de pedofilia por más de dos décadas.
El documental original de Netflix se estrenó el 25 de noviembre de 2022 y fue dirigido por Maiken Baird y Lisa Bryant. Se centra en el juicio por tráfico sexual de Ghislaine Maxwell, la socialité británica vinculada a Jeffrey Epstein.
A través de los testimonios de las sobrevivientes, la película cuestiona la versión de Jeffrey Epstein, quien durante su detención y antes de su muerte aseguró a las autoridades que Ghislaine Maxwell no debía ser investigada y que era ajena a los delitos.
Esta versión se desmiente con la narración de los testimonios que evidencian el modus operandi de Maxwell, según las declaraciones, no solo participaba en el reclutamiento y la manipulación, sino que mantenía un papel activo como depredadora sexual de menores, siendo en ocasiones incluso más intimidante, lo que revela una implicación mucho más profunda de la que Epstein intentó sostener.
Concebido como una revisión crítica y exhaustiva del caso, el documental va más allá de los titulares, pues no se limita únicamente a los delitos, sino que arma un rompecabezas de la infancia y el entorno en el que creció Ghislaine para comprender su perfil criminal
La relación entre Ghislaine y Epstein
A partir de testimonios y reconstrucciones quienes los conocieron previo a que los delitos se hicieran públicos, la película explica cómo su relación evolucionó hacia una dinámica de fuerte codependencia que repetía una dinámica que le era familiar a Ghislaine: Epstein aportaba el poder económico y la influencia, mientras Maxwell ofrecía conexiones sociales, carisma y una fachada de confianza en la alta sociedad.
El documental sugiere que, tras la caída de Epstein en 2019, Maxwell quedó expuesta y sin la red de poder que antes la resguardaba. Pues tras la muerte del magnate su mayor protegida fue detenida un año después en New Hampshire tras meses de investigaciones y denuncias formales de sobrevivientes.